Yendo del ‘software libre’ al ‘gobierno abierto’

Recientemente leí en el entrañable diario digital Mapuchito.com una nota escrita por el vicegobernador rionegrino, Pedro Pesatti, que bajo el título “Río Negro y el nuevo contexto económico” asigna alto valor simbólico y económico a la alianza entre la empresa estatal de tecnología INVAP y la empresa privada productora agrícola LOS GROBO para conformar la empresa mixta FRONTEC de desarrollo y venta de productos y servicios tecnológicos orientados al campo y la mejora de los procesos productivos.

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“…otras oportunidades comerciales generan buenos augurios. La reciente visita del presidente Macri al Invap y la posibilidad de que la empresa rionegrina se convierta definitivamente en una productora y exportadora de tecnología -con el alto valor agregado que ello implica- nos animan a tener una mirada positiva sobre las potencialidades y nuevas competencias productivas que la provincia puede desarrollar para el tiempo actual.”…
“Mientras se debate la salida definitiva del default (…) Río Negro debe prepararse y planificar su integración a los procesos de la economía mundial, signados por la demanda de alimentos y tecnología. (… ) Frontec, la flamante empresa creada por el Invap junto al Grupo Grobo, es un indicador de las capacidades que tiene Río Negro para interactuar desde la ciencia y la tecnología con los sectores más dinámicos de la economía nacional”, afirma Pesatti en su nota.

Si sos de los que siguen los artículos de mi blog sabés que coincido plenamente con esas afirmaciones , y no desde ahora sino desde hace muchos años, tantos que ya a inicios de 2012 le escribía cartas abiertas justamente al gobierno de Pesatti (cómo esta que podés ver haciendo clic aca) pidiéndole tener esa visión que hoy manifiesta tan contundentemente.

Pero Pesatti además tiene otro antecedente político-tecnológico que es necesario destacar para darle contexto a ésta nota. Junto a la actual senadora nacional Silvina García Larraburu, es autor de la Ley de Software Libre en el Estado rionegrino, sancionada en marzo de 2012, y al respecto el entonces diputado escribía una nota en el diario Río Negro donde decía que “es preciso aclarar que cuando se habla de libre no necesariamente se está hablando de que sea gratis, sino que está relacionado con que el código fuente del software está abierto, por lo tanto se puede ver y modificar. Es, como decíamos, toda una filosofía referida al desarrollo sustentable y colaborativo, no se trata exclusivamente de software sino de derechos inalienables del ser humano como el derecho a la educación, al conocimiento y al acceso a la información.”.

Ya tenemos dos ingredientes que va dando contexto a esta nota: Colaboración -Asociación público-privado (INVAP+LOS GROBO) y Software Libre impuesto dentro del Estado rionegrino. Y acá viene el tercero y fundamental para dar en el centro de mí objetivo: Gobierno Abierto.

Según la definición de la Wikipedia “El Gobierno Abierto es una doctrina política caracterizada por la adopción de la filosofía del movimiento del software libre a los principios de la democracia. El Gobierno Abierto tiene como objetivo que los ciudadanos colaboren en la creación y el mejoramiento de servicios públicos y en el robustecimiento de la transparencia y la rendición de cuentas.”

La implantación de esta doctrina a nivel mundial está siendo coordinada por la Open Government Partnership (o Alianza Global de Gobierno Abierto) a la que Argentina se sumó como miembro pleno en el año 2012 y el reciente asumido presidente Macri ha reimpulsado fuertemente por medio de la creación del Ministerio de la Modernización y la sanción del ‘Plan de Apertura de Datos’ dispuesto en el decreto Nº 117/2016.

Los Estados de Argentina van camino a la renovación de sus políticas, costumbres y procesos burocráticos, esto es ya insoslayable.

Río Negro pulula por esa idea sin terminar de definirse. Abre un poco su administración a la transparencia, pero solo muestra la información desde su portal web, no la ofrece al público para su reutilización y procesamiento. Abre un poco su política de colaboración con el sector privado, pero solo atendiendo a las necesidades de las grandes y poderosas corporaciones, no atiende las demandas de los emprendedores y pequeñas Pymes tecnológicas. Adopta el software libre, pero a medias también, no lo reelabora, no lo transforma, no lo redistribuye a la sociedad, y lo que es peor, sigue operando dentro del viejo modelo cerrado de desarrollo de software propietario gastando ingentes sumas de dinero en el mantenimiento de grandes estructuras informáticas que trabajan desarticuladamente en organismos aislados y muchas veces realizando la misma tarea, los mismos desarrollos unos y otros, duplicando esfuerzos y recursos; por no abrirse a la participación de sus pares de otros organismos o de la comunidad privada.

Recientemente leí una nota que, en el fondo, es la que motivó este artículo que escribo aquí: “El gobierno de estados unidos de américa libera su política de código abierto”. En ella se explica que dentro de la política de Gobierno Abierto implantada dentro de la administración federal norteamericana, la Casa Blanca ha publicado una política de Código Abierto que indica que el código desarrollado para (y pagado por) el Gobierno de los Estados Unidos de América, esté disponible para todas las agencias de gobierno, e incluso una porción puede ser liberada al sector privado y a la sociedad civil.

En líneas generales esto quiere decir que si, por ejemplo, el ministerio de educación ha desarrollado un software para la gestión de sus RRHH, tiene la obligación de compartirlo libremente con el ministerio de salud o cualquier otro organismo que necesite de una solución similar. Pero además si el departamento de Rentas provincial ha comprado al mercado privado un software de gestión de cuentas corrientes, parte del código de ese software debe ser entregado abierto para que los técnicos del organismo provincial puedan recodificarlo a su necesidad y/o compartirlo con cualquier otro organismo del estado, por ejemplo las rentas municipales, e incluso compartirlo con los comercios y empresas privadas de su comunidad que lo requieran.

Sin dudas una iniciativa muy inspiradora que podría servirle a nuestras propias autoridades gubernamentales, como por ejemplo el citado vicegobernador Pedro Pesatti, para animarse a profundizar el camino iniciado en 2012 con la sanción de la Ley del Software Libre yendo hacia un modelo integral de Gobierno Abierto a la comunidad.

@pablogusdiaz  (en la red social Twitter)