Una discusión sobre Voto Electrónico

Una discusión sobre Voto Electrónico

En mi anterior artículo sobre Voto electrónico escrito aquí te conté sobre su creciente adhesión por muchos países del mundo, especialmente los latinoamericanos, motivado por las muy buenas experiencias desarrolladas por Brasil, Venezuela y la provincia de Salta en argentina.

Hoy, motivado por un intercambio de pareceres distintos mantenido en Twitter con el usuario @sebelk, aprovecharé este artículo para fundamentar técnicamente (informática y políticamente) las razones que me llevan a pregonar en favor de esa tecnología electoral.

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1. El voto electrónico agiliza el acto comicial

No es un dato menor en las épocas en que vivimos porque la cantidad de votantes es cada vez mayor y las colas en las mesas de votación son cada vez más largas. El voto electrónico permite mayor cantidad de votantes por urna electrónica que lo que se estila por urna tradicional.

2. El voto electrónico agiliza el escrutinio, reduciendo el tiempo de espera del resultado a un plazo ínfimo de escasos minutos.

Esto tampoco es un dato menor dado la proliferación del sistema de encuestas en boca de urna que se impuso en muchos países. Contar así con información real y fidedigna es inmensamente mejor que hacerlo con información dudosa o estimada.

3. El voto electrónico termina con muchas “mañas” del viejo sistema que facilitan la posibilidad de realizar fraudes electorales.

Voto cadena, voto marcado, volcado de padrones, voto doble (y voto de los muertos), votos mal denunciados por nulos o recurridos, robo de boletas del cuarto oscuro, publicación de encuestas en boca de urna antes de que los electores terminen de votar, son por ejemplo, alguna de esas malas prácticas que ya no se podrían hacer con el voto electrónico.

4. El voto electrónico es inclusivo de las personas analfabetas y/o desinformadas.

En las boletas de papel normalmente se colocan textos y logos (escudos) con los nombres de los candidatos y partidos políticos o alianzas electorales. En la pantalla de una urna electrónica además aparece la fotografía del candidato permitiéndole al votante identificarlo físicamente.

5. El voto electrónico maximiza el proceso democrático al favorecer la participación de nuevos y pequeños partidos políticos.

En las últimas elecciones presidenciales de argentina en 2011 se dispusieron casi 86 mil mesas electorales en todo el país. Para disuadir de fraudes el sistema electoral argentino le permite a los partidos políticos disponer de “fiscales” que cubran todas y cada una de esas mesas. Partidos nacionales históricos como el PJ o la UCR no tienen problema en hacerlo, disponiendo verdaderos ejércitos de hasta 250 mil militantes que cubren en doble turno cada mesa y cada establecimiento donde se desarrolle el comicio ¿Pero qué pasa con los partidos nuevos o chicos que recién se inician y no cuentan con esa cantidad de fiscales? Dejan mesas sin custodiar.

Además el voto electrónico permite que no solo partidos nuevos y chicos puedan participar del proceso electoral sino también partidos “pobres” o, para no estigmatizar a nadie, partidos que no cuenten con los ingentes recursos económicos que poseen los tradicionales. Por ejemplo para imprimir boletas y repartir entre el electorado, acto muy común en nuestra tradición electoral donde se imprimen hasta 5 veces más cantidad de boletas que electores… en argentina hay aproximadamente 30 millones de electores, lo cual requeriría de imprimir 150 millones de boletas y su distribución hacia las más de 2.000 ciudades/pueblos donde se vota ¿saben el costo que ello acarrea al partido político?

Por supuesto que el voto electrónico no es la panacea que cura todos los males de las democracias modernas y sus partidos políticos cada vez más ávidos de poder. Como al tradicional sistema de voto manual con papeletas y urnas de cartón, al voto electrónico también hay que custodiarlo, auditarlo, para evitar fraudes.

Auditoría y control del voto electrónico

Contrariamente a lo que muchos opositores y difamadores del sistema de voto electrónico pretenden hacer creer, poner controles y auditar sistemas de voto electrónico no es más difícil ni problemático que hacerlo con el sistema de voto manual, es simplemente distinto.

El control debe ser anterior, concomitante y posterior al acto electoral y se deberá sumar un nuevo agente profesional a la tarea: el fiscal informático.

El fiscal informático debe ser uno o varios ingenieros en sistema con experiencias en auditoria de software y seguridad informática. Y no es difícil conseguir gente así, aún en los partidos políticos más nuevos y chicos, ya que nuestro país es uno de los países líderes de desarrollo de software y tecnología a nivel mundial.

Además el poder judicial y los gobiernos ya cuentan, de hecho, con este tipo de profesionales trabajando en diferentes organismos internos de esos poderes atendiendo tareas de espionaje, contraespionaje, delincuencia cibernética, seguridad bancaria y comercial,por ejemplo.

La justicia electoral en concomitancia con los fiscales ingenieros informáticos que aporten los partidos políticos deberá auditar preventivamente el sistema a implementar en el acto comicial.

A su vez el sistema electrónico empleado deberá contar con medios físicos de control por parte del votante, como por ejemplo la impresión de un ticket o boleta de papel que el elector, luego de corroborar la exactitud de los datos, podrá depositar dentro de la urna electrónica.

De esta manera, al control del fiscal informático ya se le suma el control del propio votante.

Pero además, al concluir el escrutinio provisorio, que en este caso se hará electrónicamente capturando los datos de las tarjetas de memoria de todas las urnas electrónicas y procesándolos en el centro de datos general, la autoridad judicial –como hace desde siempre con el voto tradicional- procederá al escrutinio definitivo y oficial de la elección, que en el caso del voto electrónico podrá hacer auditando (abriendo) al azar una cantidad de urnas electrónicas que determine necesarias para corroborar manualmente el dato surgido de las mismas electrónicamente… por ejemplo auditando un 1% ó 2% del total de urnas.

Este procedimiento y argumento que detallo aquí no es un invento mío ni una teoría, es real y es lo que pasó y se hace actualmente, por ejemplo, en la provincia de Salta, donde el voto electrónico se usa en el 100% del acto electoral desde las pasadas elecciones, o en la ciudad cordobesa de Marcos Paz, en argentina.

En Brasil hace 18 años que se usa también este sistema y presidentes como Fernando Henrique Cardoso, Ignacio Lula Da Silva y Dilma Rousseff han sido electos con él. Lo mismo que en Venezuela Chávez y Maduro.

@pblogusdiaz (en Twitter)

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