Smart Cities

Smart Cities

Una “Smart City” o Ciudad Inteligente es un nuevo concepto que integra a las características de una Ciudad Sostenible las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones  para gestionar en tiempo real el funcionamiento de la propia ciudad, de forma que los ciudadanos puedan interactuar con su entorno más eficientemente y amigable.

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Se trata de un modelo de ciudad orientado a dar respuesta a aspectos básicos y cotidianos tales como: comunicación, transporte, edificación, alumbrado público, consumo energético sostenible, turismo, comercio, atención sanitaria, seguridad ciudadana, etc. Nuestra misión es contribuir a una mejora en la calidad de vida, eficiencia energética y por tanto, un ahorro de costos para las empresas, las administraciones públicas y los ciudadanos.

Controlar nuestro consumo domiciliario de agua, luz o gas en tiempo real, saber en tiempo real cuáles son los comercios con las mejores ofertas, conocer el recorrido y tiempo de espera del transporte público, controlar los semáforos para agilizar el tráfico, controlar por medio de cámaras de video ese tráfico, y comunicar a las personas entre sí y con las instituciones de su ciudad de manera gratuita, son algunas de las ventajas que brinda ser una smart city.

Es un cambio social, energético y económico utilizando como vehículo fundamental las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación. El uso de las modernas redes de comunicación, apoyadas en la provisión de servicios de valor agregado, permite dar respuesta rápida y eficiente a los servicios que demanda las sociedades actuales y mucho más, demandarán las futuras generaciones.

Esto que parecería una utopía ya es una realidad en muchas ciudades del mundo.

Málaga, Barcelona, Santander, Madrid y San Sebastián, son ejemplos de Smarted Cities en España; Río de Janeiro, Búzios y Recife en Brasil, Santiago y Gran Concepción en Chile; Buenos Aires, Rosario, San Luis y Marcos Paz en Argentina, van camino también a convertirse en ciudades inteligentes.

Esta semana en la ciudad de Quito, capital de Ecuador, se desarrolló el XIV Encuentro Iberoamericano de Ciudades Digitales, organizado por la Asociación Iberoamericana de Centros de Investigación y Empresas de Telecomunicaciones (AHCIET).

Voluntad política

En el encuentro, que reunió alrededor de 1.500 personas, tuvo como objetivo construir proyectos y prácticas que mejoren la calidad de vida en la urbe con la ayuda de las TIC.

A la capital ecuatoriana llegaron alcaldes y funcionarios de 37 ciudades y 58 ponentes, que trabajaron con los asistentes tres ejes: prácticas de gobiernos globales, ciudadanía digital y servicios en las ciudades inteligentes.

Pablo Bello Arellano, secretario general de AHCIET, definió que “una ciudad digital sólo puede construirse cuando confluyen variables como voluntad política, visión de largo plazo, alianzas público privadas, inversión en infraestructura de telecomunicaciones, innovación tecnológica, creación de aplicaciones que permitan digitalizar los servicios que entrega la ciudad a sus personas, formación de competencias digitales y mucha participación ciudadana”.

Para este ejecutivo, una ciudad digital “sólo es posible cuando hay un ecosistema digital que la sustenta. Éste tiene un primer cimiento: las telecomunicaciones. Sin redes de telecomunicaciones no es posible avanzar en un proyecto de este tipo. Tan importante como ello será luego en el tiempo darle un uso efectivo, inclusivo e innovador a esas redes al servicio de los ciudadanos”.

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No es una moda

“Algunos hablan de la moda de las ‘Smart Cities’. No lo vemos así. Las modas son intrínsecamente pasajeras y la construcción de una ciudad digital es un proceso de largo plazo, que no termina nunca. Así como los seres humanos no terminamos nunca de aprender, las ciudades solamente pueden hacerse más inteligentes o menos inteligentes. No existe ‘la’ ciudad inteligente”, afirmó Bello, quien enumeró que existen más de 250 iniciativas de ciudades inteligentes a nivel mundial. En América Latina destacan 25 grandes planes en 16 países.

Estas metropolis “no son un software que se instala o una ‘solución’ que una autoridad decide implementar. Es un proceso continuo de aprendizaje, en el que se combinan tecnologías, capacidades, liderazgos, voluntades y, sobre todo, los sueños de los ciudadanos”.

Bello anunció que desde AHCIET están “decididos a impulsar una alianza de ciudades inteligentes de Iberoamérica, para que el entorno de cooperación y la compartición de buenas prácticas no se agote en este Encuentro anual, sino que sea una experiencia permanente”.

Este espacio ya cuenta con la participación de Quito, Buenos Aires, Bilbao y Medellín, y otras ciudades.

Ejemplo español

AHCIET entregó premios a las mejores prácticas de ciudades digitales en diferentes áreas. Una de ellas fue la española Santander, por su plan “Smart Santander”.

La iniciativa consiste en instalar 20 mil sensores informáticos sobre una red de telecomunicaciones que permite a los investigadores trabajar de manera transparente y, además, interrelacionar servicios a través de esa plataforma.

La información que se genera se visualiza de manera transversal y se redirecciona a las autoridades para agilizar la toma de decisiones.

Los datos se generan desde dispositivos fijos, móviles (camiones de recolección de basura, taxis, colectivos, autos de policía, etc.), calcomanías con tags y códigos QR y aplicaciones para “smartphones”.

Con toda esta información, se trazó un mapa medioambiental de la ciudad y se ejecutaron más de 75 catálogos de datos que dispone el ayuntamiento, a disposición del ciudadano y las empresas.

Un ejemplo práctico es que gracias a una aplicación en el teléfono, los conductores pueden saber dónde hay lugares libres para estacionar en la vía pública.

Otro caso: los colectivos registran información medioambiental pero también son usados por el municipio para compartir datos a los pasajeros.

Y finalmente, los sensores en la calle permiten adecuar la intensidad de la luz de acuerdo al ambiente e incluso la humedad en los parques para accionar o no los sistemas de riego.

Fuentes: IProfesional.com y Wikipedia.org

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