Sin margen para ‘tapados’ ni pruritos del siglo pasado

Sin margen para ‘tapados’ ni pruritos del siglo pasado

Días pasados un intendente rionegrino me preguntó cuándo era el momento ideal para comenzar una campaña electoral. Cuando se está en el llano el tiempo lo marca la distancia que separa al interesado de quien lidera las encuestas para ese cargo. A mayor distancia más tiempo de instalación requerirá esa candidatura para acortarla. Cuando se está en gestión, se está en campaña permanente. Contesté.

Los diarios de hoy muestran dos políticos con visiones totalmente opuestas en ese sentido. Ambos compiten (o competirían, difícil acertar con el tiempo verbal) por el mismo cargo, y ambos se encuentran en la situación que detallé en mi comentario anterior a aquel intendente: muy lejos en las encuestas de quien las lidera para ese cargo.

Me refiero al vicegobernador Pedro Pesatti (JSRN) y al intendente de Viedma José Luis Foulkes (UCR).

En nota al periodista Adrián Pecollo del diario Río Negro, Pesatti afirmó que la definición de la candidatura a gobernador no es un proceso mecánico; “pero, estamos en tiempo de definición. Se debería entrar en el segundo semestre con la definición porque si no empieza el desgaste, no de una persona, sino de Juntos, y se está en riesgo de ingresar en una anarquía interna. La indefinición construye debilidad y cuando se ingresa ya es difícil sacársela. El proceso no se ordenará con estrategia o la lista sábana, sino que será la candidatura que establecerá el orden. Las expectativas están centradas allí. El desgaste no es para una persona, a pesar de que en el proceso me pongan como antihéroe.“… ¡Brillante definición!, (permitaseme la expresión, pero así lo creo en verdad).

En el otro extremo del pensamiento se ubica Foulkes quien en nota al periodista Nelson Livigni confirma su “Voluntad de ser protagonista en el 2019, pero todavía ‘no hay que molestar‘ a la gente con candidaturas“… ¡patético pensamiento!, (permitaseme la expresión, pero así lo creo en verdad).

Ambos, reitero, aspiran (o aspiraría, difícil acertar con el tiempo verbal) al mismo cargo que es el ocupar la oficina de gobernador que se ubica en el edificio de Laprida y Belgrano de Viedma por el periodo 2019-2023, y se encuentran bastante lejos aún en las encuestas respecto al intendente Martín Soria (FpV) que las lidera. Foulkes mucho más lejos aún, según la encuesta que realizamos desde mi consultora el mes pasado (27% Soria, 14,8% Pesatti, 7,7% Foulkes).

Además de estas definiciones respecto al timing de campaña, hay hechos concretos que diferencian a ambos candidatos, como también los hay que comparten… y eso marca mucho más la contradicción y pone en evidencia la verdadera voluntad de cada uno.

Entre los hechos que diferencian a ambos (además de los números en la encuesta que relaté anteriormente) se encuentra el nivel de instalación y conocimiento en la opinión pública provincial. Pesatti está mucho más instalado y su nivel de conocimiento es muy superior al de Foulkes. Y es lógico que así sea ya que es el vicegobernador de la provincia y recorre constantemente los pueblos realizando diversas actividades, protocolares y de campaña.

Río Negro no es una provincia fácil para instalar candidaturas. Por el contrario, su extenso tamaño, descentralizad y diversidad la transforman en compleja. 5 regiones claramente diferentes, no solo desde lo geográfico sino, fundamentalmente, desde lo mediático. La cordillera con Bariloche de cabecera con su canal de TV, sus diarios El Cordillerano y ANBariloche, prácticamente no sabe lo que pasa en Viedma ni se preocupa por hacer saber a los viedmenses lo que pasa allá. Lo mismo el Alto Valle con su cabecera en General Roca y su diario Río Negro y sus radios, poco le interesa lo que pasa en la capital rionegrina, pero a diferencia de Bariloche y de Viedma, intenta penetrarla, conquistarla con el diario. La Costa Atlántica con cabecera en Viedma, con un diario alicaído y una diáspora radial donde paradójicamente el micrófono que más se escucha está ubicado en Patagones, no moja ni por aproximación su medialuna ideológica en el café con leche de la opinión publicada provincial… de allí que la única opción posible sea la de intentar la instalación por medio de las redes sociales. Y en ese terreno también le gana Pesatti a Foulkes que prácticamente ni existe en ellas.

Entre los hechos que igualan a Pesatti y a Foulkes está el de ser vecinos de Viedma. De una ciudad que no ha visto propio ocupar la oficina de la esquina de Laprida y Belgrano desde Edgardo Castello en el 58 del siglo pasado.

No es ni al círculo rojo ni a las normas de cortesía inglesa ha quien deba rendírsele examen. Es al electorado de esta ciudad que espera ansioso saber si alguno de sus vecinos tiene el coraje y la voluntad de defenderla del malvado conquistador que amenaza su existencia.

Pesatti ya se calzó la armadura y el yelmo y, como el Ricardo III de Shakespeare, pide a gritos “Mi reino por un caballo”… Mientras Foulkes se parece más al personaje de la TV que con bata y en pantuflas sale al porche de su casa por la mañana a recojer el diario que el canillita le tiró desde su bicicleta.

@pablogusdiaz (en Fecebook y Twitter)