Riqueza oculta en la basura electrónica

Riqueza oculta en la basura electrónica

Oro, plata y cobre son algunos de los metales preciosos presentes en los equipos que año tras año terminan en el basural.

“Según datos de la afamada consultora Prince & Cooke publicados en el año 2006 el mercado de las telecomunicaciones e informática (IT) en argentina se situaba en el orden del 4,5% del PBI con una facturación cercana a los 9.000 millones de dólares.
De ello, solamente tomando como base de referencia el parque de computadoras y teléfonos celulares se contabilizaba en ese entonces en más de 8 Millones de PC´s e Impresoras y más de 30 Millones de celulares en posesión de la gente.
¿Porqué es importante analizar ese dato hoy? Porque según las estadísticas mundiales la tecnología informática tiene una vida útil que se sitúa entre los 4 a 6 años máximo, es decir que, todo ese parque hoy es obsoleto: descarte… basura.
Dado que el ciclo de vida de estos aparatos es cada vez más corto, la generación de rezagos o chatarra electrónica experimentan hoy un crecimiento exponencial muy significativo augurando un problema de impacto ambiental de esos desechos en el futuro no muy lejano…”

Así encabezaban un documento elaborado hace casi un año atrás, un grupo de jóvenes viedmenses, entre los que se encontraban mis hijos Pamela y Gustavo, dando pistas y bases para la conformación de un proyecto industrial de tratamiento de residuos eléctricos y electrónicos (RAEE) y entregado a varios políticos de la región, que, huelga decirlo, no demostraron ningún tipo de interés.

Quienes si se preocupan por el tema de la basura tecnológica son los políticos europeos, que, como no tienen nada importante que hacer, prestan atención a estos temas menores.

Recientemente el Parlamento Europeo aprobó una norma que pretende concientizar a los Veintisiete países miembros acerca de que reciclar no es un capricho y puede resultar muy rentable.

Por ahora, buena parte de estos residuos acaban en países subdesarrollados, pese a que su exportación fuera de Unión Europea (UE) es ilegal.

Un millón de teléfonos móviles contienen 250 kilos de plata, 25 de oro y cantidades ingentes de cobre, son materias primas que se pierden. En una tonelada de residuos electrónicos hay 50 veces más contenido de oro que en mucho de lo que se saca en las minas europeas.

Ahora, cada país europeo está obligado a recuperar 4 kilos por habitante de la media de residuos electrónicos que produjo durante los pasados tres años, una cantidad importante pero relativamente baja. Según datos de la UE, cada ciudadano europeo produce una media de 14 kilos de basura tecnológica por año (¿alquien sabe si hay estudios así en argentina?).

Los países más avanzados en la materia, Suecia y Dinamarca, recuperan 14,8 y 13,9 kilos per cápita, según los últimos datos de Eurostat, que se remontan a 2008. En el otro extremo se sitúan Rumania con 0,8 kg, Polonia (1 kg) e Italia (2,6).
La normativa que aún debe recibir el visto bueno del Consejo de la UE, obliga a los países a que a partir de 2016 reciclen una cantidad de basura electrónica igual al 45% del total de los equipos que se vendieron los tres años anteriores.
Este porcentaje tendrá que aumentar hasta el 65% en 2019 o hasta el 85% de los residuos electrónicos generados.
Pero el problema no radica sólo en la cantidad de residuos que se reciclan, sino en la baja proporción de estos que se recolecta.

Las exportaciones ilegales de residuos electrónicos de los países de la UE a Asia o África principalmente son un problema que fomenta el florecimiento de cementerios de desechos de todo tipo en lugares donde no existen los medios para tratarlos. La AEMA estima que entre 300.000 y 500.000 toneladas de residuos electrónicos son enviados fuera de la UE a países pobres y en vías de desarrollo.

Podemos asumir que estos residuos no reciben el tratamiento medioambiental necesario y que muchos metales de valor se pierden. En Europa se pueden reciclar hasta un 90% de estos materiales, en África no se llega al 16%.
Si algún lector interesado en este tema quisiera profundizar sobre el proyecto ECO-TECNO de estos jóvenes viedmenses, haciendo clic en el siguiente link puede descargar el documento resumen del mismo.

Proyecto Eco-Tecno