Regalo de navidad para los nuevos gobernantes recién asumidos

Regalo de navidad para los nuevos gobernantes recién asumidos

El pasado 10 de diciembre asumieron todas las nuevas autoridades electas este año. Tenemos presidente nuevo y en varias provincias y ciudades también gobernadoras y gobernadores e intendentas e intendentes nuevos también ¿En vísperas de unas nuevas fiestas navideñas qué regalito le podríamos hacer desde las páginas de éste blog de marketing político a esos nuevos gobernantes? Obviamente un consejo: ¡sigan en campaña, no se encierren!

¿Pero qué estás diciendo Pablo, ya fuimos elegidos y ahora tenemos que gobernar? Podrá estar pensando alguno de esos gobernantes que lean esta nota. Pues si, de eso se trata. Pero lo explicaré:

Ganaron la elección, eso les brinda legitimidad de origen. Tienen mandato hasta el 10 de diciembre de 2023, pero deben considerar que no recibieron un cheque en blanco para gastar todo el crédito en las cosas que se les ocurran. Deben ir cometiendo buenas acciones, generando las buenas políticas que les renueven ese crédito constantemente, que mantengan su legitimidad constante a lo largo de su mandato. Esto último es lo que se conoce como legitimidad de gestión.

Pero con la legitimidad de origen y la de gestión ya no alcanza más. Ups! Sorpresa.
Los buenos gobiernos también pierden apoyo y al final elecciones, como le pasó al intendente de la localidad rionegrina de Ingeniero Cipolletti, Anibal Tortoriello del PRO, que pese a la buena percepción social que mostraba su gestión en diciembre del 2018 (54% positiva, 46% negativa), seis meses después pierde su reelección a manos de Claudio Di Tella de JSRN por 1,5 puntos de diferencia (37% a 35,5%).

En esta nueva hora democrática que vive nuestra sociedad surge un nuevo tipo de legitimidad al que están también exigidos los gobernantes, la legitimidad de cercanía.

Esta nueva legitimidad política se vive más fuertemente en los planos locales (municipios) pero también se manifiesta en los estamentos provinciales y nacionales.

Buen ejemplo de esto es sin lugar a dudas el ex gobernador de Río Negro y actual senador nacional Alberto Weretilneck que, sin tener legitimidad de origen (política, porque si la tuvo legal. El asume el gobierno tras la muerte del gobernador Carlos Soria), construyó con sus políticas públicas la legitimidad de gestión necesaria y rindió culto a la cercanía con sus gobernados durante sus ocho años de mandato.

Weretilneck inició su gobierno con una frase que representó fielmente su entendimiento y compromiso de alcanzar esa tercera legitimidad: ¡en cada lugar siempre! Ese slogan que podía verse en toda las piezas de comunicación de su gobierno además se vio apoyado por su conducta personal: ‘estar para atender’, como muy bien se lo contó otro cultor de esa legitimidad de cercanía, el intendente de Río Colorado Gustavo San Román, al periodista Raúl Álvarez: “Cuando los vecinos se enteraban que venía el gobernador al pueblo me venían a ver para pedirme una audiencia con él. No hay audiencias, les decía yo, vos venite al acto que cuando termina Alberto se queda conversando con todos lo que quieran hablar con él; hasta el último… Y así lo hacía. No dejaba a nadie sin escuchar y tomar nota de sus reclamos”.

A esa presencia física constante en cada lugar de la provincia Weretilneck la dejó plasmada en un posteo de sus redes sociales junto a una foto con sus choferes y asistentes, donde relata que juntos viajaron más de un millón de kilómetros recorriendo la provincia de Río Negro.

La presencia física es indispensable, pero también hoy día es fundamental la presencia en las redes sociales. Las redes complementan el andar físico del gobernante brindándole cercanía con su gobernado. ¡‘En tu celular siempre’! Podríamos ejemplificarlo parafraseando el slogan de Weretilneck. Y esto lo sabe muy bien el nuevo presidente de la nación, Alberto Fernández que, por ejemplo, horas antes de asumir la presidencia mantuvo una conversación trasnochadora y espontánea con sus seguidores de Twitter.

El gobernado se siente empoderado por las nuevas tecnologías que lo ubican más cerca del gobernante, generando un plano más horizontal en la comunicación política. El ciudadano-elector requiere ser escuchado por el líder. Tiene demandas pero también ideas que aportar. Y también tiene sentimientos que expresar. Y le gusta saber que del otro lado de la comunicación hay otro ser humano como él, con distinta responsabilidad obviamente, que lo escucha, que lo atiende.

Por eso no sirve que el gobernante solo use sus redes sociales para emitir mensajes verticales como si estuviera usando un medio de comunicación tradicional del pasado. Las redes exigen feedbak, interacción, diálogo entre el gobernante y el gobernado, como nos muestra en este Twitt el vicegobernador del Chubut, Ricardo Sastre:

El ciudadano quiere ser protagonista en la construcción de su ciudad, provincia, nación. Siente necesidad de participar y colaborar. Y esto quedó muy claro en una de mis recientes encuestas donde, ante la pregunta ¿Crees que las decisiones estratégicas que tomen los gobiernos respecto del desarrollo económico de tu ciudad/región deben ser consultadas con los vecinos habitantes de tu ciudad/región o esas decisiones le corresponden tomarlas solo a los gobernantes? Su respuesta mayoritaria fue que “las decisiones deben ser compartidas entre los gobernantes y el pueblo” en un 57%.

Si amigos. La frase del Articulo 22 de nuestra Constitución Nacional que dice que “el pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución”, servía en 1853 cuando fue escrita originalmente, o en 1994 cuando la ratificó la Convención Constituyente reformadora. Hoy está desactualizada a los tiempos de la internet. La gente delibera en internet y co-gobierna a través de sus manifestaciones virtuales y públicas. Hecho que bien puede verse en los últimos sucesos producidos en Chile, pero también en otros anteriores en Francia y España, por ejemplo, donde los estudiantes y trabajadores, indignados o chalecos amarillos, se organizaron virtualmente para salir a la calle físicamente a marchar contra las políticas de sus gobiernos.

Hace apenas 2 años atrás Piñera ganaba las elecciones presidenciales en Chile con el 54,3% de los votos. Hoy su imagen política es solo del 14% positiva. Hace apenas 2 años atrás, Mauricio Macri gozaba del 59,2% de imagen positiva. Hoy quien está sentado en el sillón de Rivadavia es Alberto Fernández.

Mantener la conexión con el pueblo debe ser hoy fundamental para el gobernante. Y esa conexión se entabla y retroalimenta si el gobernante está y se muestra cerca de la gente. El presidente Fernández, yendo hoy a tomar exámenes a sus alumnos de la facultad de derecho es otro gran ejemplo de esto.

Por eso mi regalo para los gobernantes en estas fiestas es que no se encierren en sus despachos. No se alejen de la gente. Cultiven esa relación de cercanía que entablaron durante la campaña ¡sigan en campaña! ya que hoy, la campaña es permanente.

@pablogusdiaz