Políticas en ciencia e innovación

Políticas en ciencia e innovación

¿Ayuda la inversión en ciencia, innovación y tecnología al desarrollo económico de los pueblos? Es una pregunta que en algunos países está en boga.

El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de Argentina, Lino Barañao, asegura que ciencia y tecnología constituyen “un componente central” del modelo político-económico iniciado en el 2003 en el país, y destacó su gran impacto transformador y de inclusión.

“Basar la economía en el conocimiento mejora la distribución de la riqueza. Profundizar la vinculación de la economía con el conocimiento es la manera más democrática de llegar a una sociedad más justa”, afirma el funcionario argentino.

Para el ministro, la intervención del Estado resulta crucial para que “el fruto de la inversión llegue al ciudadano, y remarcó la importancia de la conformación de consorcios público-privados en los que el Estado sea “gerenciador de nuevas cadenas productivas”.

Barañao fundamenta la actuación del Estado en el papel inversor por cuanto aún hay pocas empresas de base tecnológica en argentina: “la inversión del sector privado en ciencia es menor a la estatal porque el tipo de empresas que tenemos en argentina no requiere habitualmente una inversión sustantiva en investigación. La competencia está basada en costos y no en innovación. Si tuviéramos mayor cantidad de empresas de base tecnológica, necesariamente esa inversión sería mayor.”

Además destaca que “el trabajo entre la academia y las empresas, articulados por el Estado, es la manera de generar nuevos productos y servicios que lleguen al ciudadano común, que es el destinatario final y quien financia todo el circuito. Ni las universidades pueden producir masivamente, ni las empresas se van a involucrar en proyectos de alta gama o dudosa factibilidad.”

Barañao explica que el papel del Estado es necesariamente de articulación, ya que “el investigador busca el reconocimiento de sus pares y no generar riqueza, mientras que la empresa busca rentabilidad. Es utópico pensar que espontáneamente se van a encontrar porque buscan cosas distintas. Por eso implementamos las asociaciones público – privadas a través de los Fondos Sectoriales.”

La ciencia y tecnología en Río Negro

El subsecretario de Ciencia, Tecnología y Desarrollo para la Producción de Río Negro, Daniel Quattrini, explicó a poco de asumir que “no caben dudas del rol de la ciencia y la técnica a nivel nacional, por lo que seguiremos por ese camino”.

Explicó que buscará “achicar las brechas entre las grandes ciudades rionegrinas mediante un trabajo articulado, poniendo la ciencia y la tecnología al servicio del desarrollo social y productivo. Haremos hincapié en dar valor agregado al sector productivo mediante la ciencia y la tecnología”.

También aseguró que abordará “nuevas líneas de acción y primeramente identificaremos debilidades y fortalezas de la Ciencia y Técnica de la Provincia”. También anticipó que trabajará “en la ciencia escolar, articulando el trabajo con los sectores de Agricultura, Energía, Salud y Medio Ambiente”.

Sobre el desarrollo del Polo Tecnológico en Bariloche, Quattrini, sostuvo que “es una discusión histórica que debe tener una solución. Para ello lo articularemos en todo sentido y especialmente con la Municipalidad de la ciudad cordillerana. Para ello tenemos en agenda ya diferentes reuniones y evaluaciones reales de las empresas interesadas en participar del Polo”.

En síntesis Quattrini dijo que pondrá a Ciencia y Tecnología al servicio del desarrollo socio económico de Río Negro.

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