Politica 3.0 : La campaña electoral norteamericana se pelea en la web

Politica 3.0 : La campaña electoral norteamericana se pelea en la web

Nuevamente conjugo en un post mis dos pasiones, la política y la informática, motivado por el adrenalínico inminente desenlace de la campaña electoral norteamericana, el próximo martes 8 de noviembre.
Pero antes de entrar en detalle respecto al punto en cuestión es necesario repasar algunos conceptos técnicos para que se entienda lo que contaremos acerca de esta fascinante campaña electoral norteamericana, por ejemplo el significado del ‘3.0’ con el que identifiqué a esta política en el título, combinado con el ‘analítica web’ del que ya hemos hablado bastante en post anteriores.

Antecedentes técnicos

La web (o red internet) ha evolucionado muchísimo desde su apertura al gran público allá por inicio de los ’90. Aquella web a la que denominamos 1.0 no era mucho más que el traslado de elementos informativos del mundo real al virtual, pero bajo su mismo concepto: una persona generaba el contenido (editor, webmaster) un medio estático donde ese contenido se mostraba (una hoja de diario, un pagina web), y un usuario (o millones) que accedían a él para leerlo-informarse, pasivamente. La única diferencia con el mundo real podía darse en el alcance, el alto volumen y el bajo costo que dicho material informativo. Los diarios locales/regionales ya pasaban a ser globales, casi sin limites de capacidad en sus contenidos y puestos a disposición del usuario-lector a precios muy accesibles.
Para acceder a esa información se crean los buscadores como Yahoo!, por ejemplo, que en el fondo no eran muy distintos al índice de un libro o revista. Organizaban la información como fichas de una biblioteca y nos la representaban como el árbol de carpetas con el que nuestro sistema operativo en la PC nos muestra el contenido de nuestro disco rígido, por eso se los denominaba directorios.
Este modelo, si bien rudimentario hoy, fue lo que cambió el mundo… posta!…
La llamada ‘democratización’ de la información que se logró al brindar acceso masivo a todo el mundo a innumerables fuentes de conocimiento.

Pero el ser humano es insaciable y queríamos más. Así que una década después, a principios de 2000, inventa la web 2.0 ó ‘Internet Social’ que cambia el paradigma de ‘productor -> consumidor’ (emisor->receptor) de contenidos por el de ‘prosumidor’. Que básicamente significa que todos podemos crear, modificar y compartir contenidos con otros en la red. Y nacen los blog y redes sociales como MySpace, Blogger, Wikipedia, Facebook, Twitter, etc, que nos permitían, a cualquier simple mortal, crear y compartir toda la información que queramos… y así el universo digital empezó a crecer exponencialmente y en sólo un lustro creamos más información que la creada en toda la historia de la humanidad hasta ese momento… y seguimos creando más y más, duplicándola año tras año.
Entonces los buscadores del tipo directorio como Yahoo! ya no sirven, no alcanzan, para acceder a toda esa maraña informativa que hay en la red y encontrar lo que buscamos. Y nace un nuevo concepto de buscador mas intuitivo, más sagas a la hora de encontrar lo que buscamos: Google.

Semejante fuente de datos, de información, de gente hablando y contando cosas dentro de la red, no puede pasar desapercibida ni ser soslayada. Para nadie. Mucho menos para los profesionales en el manejo de la información. Ya conocemos ese viejo apotegma que dice que “la información es poder” y lograr interpretar y manipular semejante fuente de información, ahora a nivel mundial, da mucho poder. Pero las herramientas que se usaban para operar la web social no alcanzaban para interpretar todo lo que allí pasaba, así que empiezan a crearse nuevas herramientas capaces no solo de ‘encontrar’ el contenido que buscamos sino además de ‘interpretarlo’. herramientas que comienzan a hacer uso de tecnologías de ‘inteligencia artificial‘, por ejemplo. Y así, una década después del nacimiento de la web 2.0 y a dos décadas de abierta al publico la web 1.0, nace la web 3.0 ó web semántica multiplataforma y multidispositiva.
Si la web 2.0 era la web social o la web de la gente, puede decirse que la web 3.0 además, es la web de las cosas. Todo se conecta a internet, no sólo personas, sino también aparatos. la vida mismas.
Si la web 2.0 favorecía la creación y comunicación de y entre ‘comunidades’ específicas, dando nacimiento entre otras cosas al e-marketing ya que permitía a las empresas la ‘segmentación de los usuarios’ con gran facilidad para asociarlos a un mercado consumidor, la web 3.0 va mucho más allá e identificando no solo a un grupo o comunidad sino incluso al individuo mismo.
Si la web 2.0 favorecía la creación de grandes caudales de contenidos por cualquier usuario y posibilitada múltiples canales de comunicación entre las personas (emails, chats, foros, redes sociales, etc.) la web 3.0 se encarga de escudriñar dentro de todo ese caudal de información para conocer que se dice, que se hace, que se piensa… y lo más asombroso, predecir lo que se puede llegar a hacer o a pasar en el futuro… Y así nace una nueva actividad profesional que se conoce con el nombre de analítica web, y sobre la que también bastante hemos hablado en este blog, que se encarga, entre otras cosas de seleccionar, organizar y entender el Big Data mundial.

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Bien, hasta acá hemos repasado de manera muy somera y muy poco académica la historia de la internet, su evolución y situación actual, simplemente para permitirnos entender que es lo que están haciendo con esto los actuales contendientes a salón oval de la Casa Blanca en norteamerica.

La campaña más digital de la historia mundial

Ni Hillary Clinton ni Donald Trump han soslayado la revolución digital imperante y su penetración en el electorado. Por el contrario, ambos están haciendo uso de la misma para sus fines proselitistas. pero con notorias diferencias de estilos y aplicaciones.

Trump, tal vez fiel a su estilo personal más rústico y tosco, y a su discurso más retardatario, emplea mayormente técnicas de marketing político digital que tienen que ver más con la Web 2.0, que mencionábamos más arriba.
El asesor técnico y jefe de la campaña digital del candidato Republicano es Brad Parscale, un emprendedor digital y desarrollador de sitios web (no se porqué me siento identificado ahí 😉 ) por cuya actividad, justamente, conoce a la flía. Trump y empieza su relación con el candidato.
Este muchacho experto en el marketing digital decide implementar una estrategia de identificación de segmentos (comunidades) y penetración en ella, a través de lo que se conoce como ‘Proyecto Alamo‘ que se basa en el uso de una gran Base de Datos de votantes, formada de diferentes orígenes tanto digitales como aportes personales y de simpatizantes a la causa.
Explicábamos más arriba que la Web 2.0 se caracterizaba por la segmentación de grupos de personas y su ‘trabajo’ en comunidad, y esto es lo que está haciendo Parscale, y así logró identificar a esa gran masa de gente ‘blanca, trabajadora industrial, de clase media, patriota-nacionalista, xenofoba y disconforme’ que se ve estancada en su ascenso social por efectos de la globalización de la economía, y eso le ha permitido ‘armar’ un relato al candidato, a la medida de lo que ese grupo o comunidad quiere escuchar de sus dirigentes.

Este ‘Proyecto Alamo’, aunque viejo, no resulta nada obsoleto ni barato. Le está costando al comité de campaña de Trump cerca de 70 millones de dólares al mes de inversión publicitaria en las redes sociales (mayormente Facebook) para llegar con su mensaje a su ‘comunidad organizada’, a los que deben sumarse a los más de 100 millones de dólares ya invertidos por el Partido Republicano en la creación y alimentación de esa Base de Datos original. Y que está en uso, desde la anterior campaña electoral en 2012 cuando se puso en marcha en la campaña de Mitt Romney.
Donald Trump tiene unos 13 millones de seguidores en Twitter y 12 millones más en Facebook.
Hillary Clinton tiene menos, 10 millones en Twitter y 7 millones en Facebook.

Pero Hillary, a diferencia de su contrincante, no basa su campaña en las redes solo en la emisión de mensajes a sus votantes sinó más en la recopilación de información y en la identificación de cada votante y, especialmente, de cada elector del colegio electoral, al punto tal de que cuando llega a un pueblo, a un barrio de cualquier estado, sabe exactamente que pasa por la cabeza y corazón de cada vecino de esa cuadra y puede hablarle en singular de sus problemas y soluciones… esto es porque la candidata Demócrata está haciendo uso de las tecnologías imperantes actualmente con la Web 3.0

Al frente de esa engrasada maquinaria electoral digital de análisis del Big Data está Elan Krieger, que trabajó hace cuatro años en la reelección de Obama y hoy conduce con el cargo de director de analítica la estrategia digital de Clinton.

A diferencia del estratega de Trump, Brad Parscale que es especialista en marketing y desarrollo digital (como yo 😉 ), Kriegel, estudió matemáticas y antropología y posee un máster en métodos cuantitativos en ciencias sociales. Este ‘científico’ de la web tiene a su disposición además un equipo de 60 analistas y matemáticos, creadores en las elecciones primarias de un algoritmo que permitió identificar no ya potenciales votantes sino ‘delegados’ que eran clave para asegurar la victoria sobre Bernie Sanders, dirigiendo la inversión en anuncios con ese nuevo objetivo en mente. Y el resultado está a la vista.

Pero si eso fuera poco, Hillary además cuenta con el apoyo incondicional de los monstruos de Silicon Valley que, como han dejado en evidencia la filtración de los correos electrónicos del jefe de campaña de Clinton dado a conocer por WikiLeaks, le aportan otros 5.000 jovenes profesionales de empleados al comité demócrata, altamente capacitados. Tecnología desarrollada especialmente para el análisis de la web dentro del BigData. Y algunos miles de millones de dólares de aporte para financiar la campaña.

Esto último quedó manifestado en esta conversación epistolar (digital) entre Cheryl Mills, asesora de Hillary Clinton y Eric Schmidt presidente de Google.

Conclusiones

El mundo ya no es el mismo y las campañas políticas tampoco pueden ser iguales a como lo eran antes de la existencia de Internet.

Las encuestas tradicionales y grupos focales muy útiles en otros tiempos y que muestran serias fallas hoy son reemplazadas por otros sistemas de análisis de datos de forma digital que operan dentro de la Big Data, y ese análisis de datos masivos hoy nos adelanta que la elección está casi en un empate técnico.

La tendencia del análisis predictivo realizado por la gente de Google hasta hace apenas un mes atrás mostraba al final del recorrido una cierta ventaja para Hillary de entre 3 y 5 puntos por sobre Trump, pero esa tendencia ha sido rota, quebrada, al conocerse el ‘caso de los emails’ (hackeados) dados a conocer a la prensa y que delatarían cierto tráfico de información e influencias del entorno de Hillary, no solo de este ultimo tiempo sino desde su época como secretaria de estado norteamericano.

El panorama es incierto en los denominados ‘Estados indecisos’. La tradición norteamericana muestra que hay Estados que son claramente Republicanos y otros claramente Demócratas, y así lo han sido casi siempre en la historia norteamericana. pero hay un grupo de una docena mas o menos que se declaran ‘independientes’ y finalmente son los que definen la elección.

Aún un panorama tan incierto como el esbozado aquí, el especialista José Sosa (Licenciado en Informática, con un Master en administración de negocios, y Magister en Marketing y en Inteligencia Artificial) miembro del equipo docente en Big Data y Analítica de Capabilia, se arriesga a pronosticar, según su estudio Web 3.0 que la ganadora será finalmente la señora de Clinton.

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Según su análisis, “existe un 68% de posibilidades que gane Hillary Clinton y se transforme en la primera mujer que gobierne el país más importante del mundo.”

Veremos que pasa. Mientras tanto a comprar maíz para tener bastante pochoclo el próximo martes que nos sentemos frente a la TV y las pantallas de nuestros SmartPhones a ver la final de las finales mundiales.

@pablogusdiaz