No es pa’cualquiera la bota e’potro

No es pa’cualquiera la bota e’potro

Los que nos dedicamos a la consultoría en comunicación política tenemos en los siguientes videos dos inmejorables ejemplos de lo que jamás de los jamases debemos permitirnos hacer pasar a nuestros clientes. El ataque de pánico.

En el minuto 30 segundos del primer video el ex ministro de economía del gobierno kirchnerista cae en pánico ante una pregunta simple y directa de una periodista:
– ¿Me podría decír cuánto estima Ud. es la inflación en este momento en Argentina? pregunta la periodista griega Eleni Varvitsioti al ministro Guido Lorenzino.
– ehhh no se ¿puedo cortar ésto? me quiero ir!

En el segundo video se ve a un nervioso intendente de la localidad rionegrina de Ingeniero Cipolletti, Anibal Tortoriello , intentando hilvanar un discurso ante un grupo de simpatizantes y militantes del PRO-Cambiemos de esa provincia. Y ante la imposibilidad de recordar la letra del mismo acude en varias oportunidades a la excusa de estar ‘anonadado‘ por la cantidad de gente hasta que a los 2 minutos explota en pánico y deja el escenario afirmando sentirse ‘intimidado‘ por la gente.

“Tortoriello no tuvo un ataque de pánico. Se “abatato” por la cantidad de gente, se emocionó y se bloqueó y como es un tipo sencillo y sin mucha vuelta lo dijo. Después estaba lo más bien”, le contaron los responsables de la comunicación del PRO-Cambiemos al diario Clarín.

Es decir que tras llovido mojado! Si, porque si el hecho hubiera ocurrido hace 30 años atrás en uno de aquellos clásicos ‘mitines políticos’ que se realizaban en salones de clubes o teatros de pueblo, la cosa hubiese quedado entre las 4 paredes del salón, y no pasaba nada. Difícilmente los presentes hubieran divulgado el mal momento vivido por líder político. Y el resto de la provincia o el país jamás se hubiese enterado que uno de los posibles candidatos a gobernador de Río Negro en 2019 se “abatata” ante la mirada de 200 personas. No puede recordar un discurso. Le da ataques de pánico… Pero el echo ocurrió hoy en pleno siglo XXI donde existen los teléfonos inteligentes que graban y transmiten video en tiempo real por la red internet llevándolo hasta lugares innimaginables, como este blog por ejemplo, que lo reprocesa y retransmite añadiéndole un valor propio, muchas veces muy diferente al valor original, y finalmente es consumido e interpretado por el votante de diversas maneras… Tal vez alguien podría incluso haberse enternecido ante el error del político. Pero si su ‘asesor de comunicación’ subtitula el evento como “abatatamiento” ya no deja dudas a nadie: el candidato es un flojo. Se asusta. Un cagón! en términos bulgares… Y creanme, nadie vota cagones. Y menos para gobernador.

Efectivamente, el propio equipo de comunicación del político contribuyó a hundir la imagen del candidato ante la opinión pública doblemente: al exponerlo a una situación sin la preparación suficiente y con declaraciones muy desafortunadas al medio de prensa más importante del país.

Y lo mismo pasó con el caso del ministro de economía en el primer video. Su equipo de comunicación no preparó la situación. No previó la obviedad de la pregunta periodística y no preparó al ministro a dar una lógica respuesta a la misma.

La comunicación política moderna es muy compleja porque el medio se ha complejizado, la sociedad se ha complejizado y la tecnología ha llegado a niveles inimaginables hace apenas 30/40 años atrás… Ya no alcanza con el líder carismático -y cada vez hay menos, por cierto- que con su gran oratoria y sublime tono de voz embelesía a la audiencia… Son otros tiempos muchos más vertiginosos, mucho más líquidos, muchos más crueles que hasta al gran Alfredo Palacios podrían hacer trastabillar si tuviera que comunicar una idea en los 30 segundos que se exige la lógica del microblogin.

En el caso particular del PRO es más duro aún porque ese partido se caracterizó por poner en escena un nuevo tipo de figura política, ya no el tradicional modelo de comité y mitín político sino un hombre común, deportista, empresario, etc. Una persona que no está acostumbrada a lidiar con la comunicación de masas ni de medios.

Por eso, y con mayor razón, al político hay que prepararlo. Al ambiente hay que prepararlo. Todo debe ser preparado y ensayado varias veces hasta que salga bien… 

Finalmente, los seguidores de Durán Barba poco han aprendido del ecuatoriano… Les dejo esta foto para que aprendan que los discursos y los actos se preparan, se ensayan.

@pablogusdiaz (en Twitter)