No es la comunicación, es la política

No es la comunicación, es la política

Por estos días la pelea política ha dejado de tener a los políticos como únicos y verdaderos actores del escenario electoral, incorporando al ring a los autores de esas obras: los consultores en comunicación. El argumento central de esa discusión, «un videito mal filmado«.

Todo comenzó el pasado 17 de abril cuando el sistema de comunicación presidencial publicó este video del presidente Mauricio Macri, en vísperas del anuncio oficial de las medidas de alivio económico que protagonizarían tres de sus ministros más tarde.

Las críticas al mismo no tardaron en caerle encima.

Desde medios de comunicación ‘amigos’ del gobierno como TN o Clarín, calificaron el video como «extraño» y «desconcertante». El opositor medio Página/12 lo tildó de «insólito». Un acérrimo defensor de la causa macrista como el actor Alfredo Casero calificó al video como «un horror» y hasta especialistas en comunicación no verbal como Alejandro Sangenis criticaron al presidente por los errores gestuales y escénicos cometidos en el mismo.

Pero no fue hasta que el eximio politólogo y consultor en comunicación política cordobés, Mario Riorda, publicara una nota en el diario perfil, criticando fundamentadamente el mismo y aportando su visión de cómo debería ser tratada la comunicación oficial, especialmente en tiempos de crisis, que el gobierno sintió el impacto.

En su nota «Macri macro micro» (Clic aquí para verla) Riorda trató al video como una puesta en escena electoral tendiente a generar expectativas positivas: «Es un producto de esencia publicitaria para retener o conseguir el poder«, afirmó, marcando la diferencia con lo que debiera ser la comunicación formal en tiempos de crisis: «la comunicación de crisis, que es básicamente certeza. Pero con sobriedad informativa, que intenta achicar certidumbres en situaciones de pérdida de poder. Que debería aportar racionalidad de pasos cortos: aquello que quien sufre o padece necesita saber mañana para decidir cómo actuar en su vida cotidiana frente a situaciones atípicas y estresantes«.

Fue como «patear el chancho para que aparezca el dueño», publiqué yo en mis redes sociales. Y el dueño apareció.

El consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba, publicó 24 hs. después, también en el diario Perfil, donde es columnista habitual desde hace varios años (en el fondo creo que sitió la nota de Riorda escrita allí mismo como una clásica ‘mojada de oreja’) en una nota titulada «La agonía de la democracia» (Clic aquí para verla). Aportando toda la casuística a su favor sobre que “la realidad virtual ha ganado sobre la realidad dura, y el entretenimiento político sobre el debate” justificó el porqué no comunicó en conferencia de prensa haciéndolo con ese vídeo «casero«.

Sin nombrarlo, Durán Barba le manda un mensaje a Riorda: «Sería bueno que estos expertos mencionen un solo caso de un presidente exitoso que use esa comunicación arcaica» (por las conferencias y cadenas, claro está).

Rápidamente demás importantes actores de este mundillo se fueron sumando en apoyo de una y otra posición. La grieta también existe en la ComPol mis amigues  😉

En mi extremadamente humilde opinión (y aclaro lo de ‘extremadamente humilde’ porque al lado de ambos grandes maestros de la comunicación política yo soy un simple aprendiz de brujo), el problema no es la comunicación, es la política. La mala política.

Si el gobierno estuviera haciendo bien las cosas y los resultados en la percepción de la amplia sociedad fueran positivos, se podría dar el lujo de no comunicar o de hacerlo hasta con señales de humo, que a nadie le importaría. Pero esa no es la realidad. La realidad es que el gobierno está haciendo todo mal, ha perdido la confianza no solo de los ‘mercados’ sino también de sus socios políticos (los radicales que huyen en masa del espacio Cambiemos) y de gran parte de los electorados que lo llevaron al poder. Y en tal escena hace lo que puede, ya no lo que quiere.

Y además está temeroso. Temeroso de darle la razón al ‘club del helicóptero’ teniendo que abandonar el poder varios meses antes de que termine su mandato. Y esto es tan así que sus propios voceros lo vociferaron en sus escritos de estos días: «El manual de autoayuda indica que un presidente con estos niveles de inflación, de bajo prestigio en las encuestas, saliese por cadena nacional… Bla, bla…«, terminarían como Alfonsín y Cafiero, desapareciendo de la escena política . Y por eso «Macri prefirió deslizarse como el rey de los youtubers en un videíto mal filmado«, afirmó Ignacio Zuleta en la nota «Ir a elecciones es como montar un dragón» del diario Clarín.

Puesto este debate en las propias palabras de Mario Riorda, «…es una picardía que tienen los gobierno de creer que se puede gobernar bien y comunicar mal. Hay que mirar más las políticas que la propia comunicación de las políticas«.

Hasta acá Durán Barba venía haciendo ‘magia’ con su comunicación de gobierno. Pero la sociedad ya le descubrió el truco.

@pablogusdiaz (en Twitter y Facebook)