Más acá del ARSAT-1

Más acá del ARSAT-1

El lanzamiento del satélite argentino ARSAT-1 ha marcado un hito importante en el desarrollo aeroespacial nacional, aunque, y lamentablemente, no exento de polémica política. Esta nota pretende reconocer la real dimensión del mismo al tiempo que nos ayudará a conocer otros emprendimientos tecnológicos no tan publicitados ni menos importantes que él.

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Argentina no ingresó a la era espacial gracias a la visión estratégica de Néstor Kirchner. Esos dichos fueron un exceso de apropiación política del gobierno actual para uso propagandístico. Argentina estaba ya haciendo desarrollo aeroespacial desde los albores de la era menemista, en 1991, para ser más precisos, cuando el gobierno nacional decidió crear un organismo civil, descentralizado y especializado dedicado al uso pacífico del espacio: la CONAE.

Antes de esa fecha el interés y vocación por conocer y aprovechar el espacio estaba en manos de la Fuerza Aèrea Argentina (a través de la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE) creada en la década del 60) y de un grupo de radioaficionados que fueron los verdaderos pioneros al poner en órbita al verdadero primer satélite argentino, el LUSAT-1 (ver aquí más info sobre él).

El Lusat-1 fue puesto en órbita por la empresa Arianespace (la misma que llevó al ARSAT-1 la semana pasada) usando un cohete Ariane y lanzado desde la Guyana Francesa (ídem también a lo ocurrido con el ARSAT-1 el otro día), en enero de 1990.

Tanto el Lusat-1, como sus sucesores Victor-1 y Nahuel 1-A fueron experimentos destinados a demostrar que los argentinos éramos capaces de construir un vehículo espacial. Y el éxito de ese “experimento” logró que la CONAE creara el Plan Espacial “Argentina en el Espacio 1995-2006” que aprobó Menem mediante decreto 2076/94.

Con la entrada de nuestra querida, y no por ello menos criticada, empresa de tecnología rionegrina INVAP al mundo del desarrollo aeroespacial, la CONAE y la argentina, dejan atrás los experimentos amateurs para comenzar con el desarrollo profesional de satélites. Y la serie SAC-X es producto de ello.

Pero todos estos satélites o eran experimentales o científicos, y además todos de baja altura. A diferencia de ellos el ARSAT-1 es el primero de gran altura (36.000 Km de la tierra), geoestacionario (que sigue el movimiento de rotación de la tierra estando siempre fijo en un punto arriba de la argentina) y de uso comercial para telecomunicaciones. Allí radica su importancia y el hito marcado que comentaba al principio.

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Cómo expliqué párrafos antes, el Plan Argentina en el Espacio terminaba en 2006 y ahí es donde entra a jugar nuestro ilustre Néstor Kirchner, porque había que renovarlo o darle fin, y él, muy inteligentemente, optó por escuchar las opiniones de los especialistas en telecomunicaciones y científicos de CONAE-INVAP que le digeron que “se podía” y “era viable y necesario” desarrollar nuestros propios satélites de telecomunicaciones. Y entonces Néstor da la orden de creación de la empresa ARSAT y da continuidad hacia el nuevo Plan satelital actual, que además de los satélites incluye dejar de contratar sus lanzamientos a empresas extranjeras para lanzarlos con cohetes propios (serie TRONADOR) desde Punta Indio y/o Punta Alta en la costa bonaerense.

A partir de ARSAT-X Argentina ya no alquilará más enlaces “comunicacionales” a ningún país ni empresa privada extranjera. A partir de TRONADOR Argentina ya no alquilará más lanzadores “satelitales” a ningún país ni empresa privada extranjera. Pasamos a ser los dueños de nuestras propias telecomunicaciones (voz, datos, video…) y además pasamos a tener capacidad para revender el servicio a otros países vecinos. ¿No es eso súper importante acaso? ¿Para qué exacerbarlo entonces? o ¿Por qué minimizarlo?

Las cosas en su justo lugar.

Y en ese lugar es justo destacar también que no todo el desarrollo emprendedor tecnológico argentino pasa por la visión y/o impronta del gobierno o de empresas del Estado. El sector privado emprendedor argentino es muy dinámico y de avanzada también, como lo demostraré en estos escasos 3 ejemplos “terrenales” que contaré:

Un joven sobresaliente

Nicolás García Mayor ( @NicoGarciaMayor ) es de Bahía Blanca, tiene 35 años, es diseñador industrial recibido en la Universidad de la Plata y fue nombrado por la ONU uno de los 10 jóvenes sobresalientes del mundo por su contribución a la niñez, la paz mundial y los derechos humanos, al diseñar un sistema de urbanización de emergencia.

Nico diseñó un sistema de urbanización inmediata para implementar en situaciones de catástrofes naturales como terremotos o inundaciones, que permitiría que las personas afectadas puedan ser refugiadas de manera casi instantánea, con la posibilidad de alimentarse y descansar mientras las autoridades trabajan para restaurar los daños y pueden volver a sus hogares.

“La idea es que sea una especie de cajita con alas laterales en la que se genera un espacio de unos 14 metros cuadrados donde pueden vivir hasta 10 personas. Los mismos módulos se encastran y así se pueden armar hospitales o escuelas”, explicó Nicolás según se detalla en la nota que Infobae hizo sobre él.

REFUGIO DE NICOLAS

El sistema CMax está confeccionado en propileno, aluminio y tela de poliéster y consta de una estructura central rígida, dos alas de material flexible que al desplegarse cuadriplican su tamaño, y dos patas telescópicas que separan el piso de la superficie, reduciendo el pasaje de frío y humedad.

Cada módulo, que se puede armar en 11 minutos sin la necesidad de emplear herramientas, incluye un kit de supervivencia. Y mientras permanece plegado, el refugio puede apilarse porque es liviano, pequeño y fácil de almacenar.

El Auto eléctrico mendocino

El cuidado del medio ambiente y el urbanismo moderno están dando nacimiento al concepto de Smart City o ciudades inteligentes donde los vehículos ya no podrán ser impulsados con combustibles basados en petróleo ni ocupar grandes espacios en tamaño. Por el contrario la solución pasará por automóviles pequeños y eléctricos.

Argentina, junto a Chile y Bolivia, además de “Vaca Muerta” cuenta en el norte con la mayor reserva de litio del mundo lo que la convierte en la verdadera Arabia Saudita del futuro, del futuro eléctrico mundial. Ya que el litio es el mineral con el que se fabrican las baterías de celulares, computadoras y… autos eléctricos.

Con esta visión, la empresa mendocina Alpherat S.A ideó un vehículo de transporte personal/familiar al que llamó A.M.E (Auto Mendocino Eléctrico) de unos 300 Kg. de peso y ligeramente inferior en tamaño al Fiat 600, explica Gonzalo Caballero, uno de los dueños de la firma, al diario Los Andes.

AUTO MENDOCINO

A diferencia de otros prototipos eléctricos que se han desarrollado, este no surge de la adaptación de un vehículo tradicional, sino de un diseño específico. El modelo más básico es triplaza, puede transportar hasta tres personas.

Este amplio espacio interno, pese a sus reducidas proporciones externas, se debe, explica Caballero, a que el motor está en las ruedas. Como cada unidad tiene tres -dos delanteras y una trasera- también posee tres motores que funcionan de modo sincronizado.

El AME es un vehículo urbano, por lo que la idea es que su uso se complemente con un vehículo convencional para los viajes largos. Y las intenciones de Alpherat es producirlo en serie, para el mercado nacional y para exportación. Caballero destaca que en un par de años han estimado que podrían dar empleo en forma directa a 300 personas y a 1.000 en forma indirecta.

La valija inteligente

Diego Saez Gil (@dsaezgil ) debe haber perdido muchas valijas en sus viajes. Tal vez ahí se explique su pasión por la invención, junto a sus socios Martin Diz, Tomi Pierucci y Alejo Verlini, de la Bluesmart!, la primera valija inteligente… y que no se pierde.

“25 millones de valijas son perdidas o maltratadas por año por las aerolíneas en todo el mundo, afirma Verlini al diario La Nación. Queremos que deje de ser un bolso con ruedas para ser un asistente personal”.

Bluesmart! es una valija conectada. Forma parte de las llamadas carry-on (con rueditas, que no suelen despacharse en la bodega, sino que se llevan en la cabina), y se suma a la competencia de otros modelos que cuentan con Bluetooth, como Hop, que tiene, incluso, un motor para seguir a su dueño, o la Airbus Bag2Go, que tiene su propio GPS.

En la valija argentina el candado se abre con un aplicación, y se bloquea automáticamente cuando pierde la conexión con el teléfono (y está aprobada por la TSA estadounidense); tiene una batería interna para recargar el teléfono o la tableta mientras se espera en el aeropuerto; incluye su propia balanza interna para indicar si el viajero se está excediendo en el peso, y un bolsillo especial para guardar los dispositivos electrónicos y sacarlos fácilmente al pasar por los controles de seguridad.

Bluesmart también tiene un GPS para determinar su ubicación física -y comunicarla- si se despacha y termina demorada, en otra cinta de entrega, etcétera.

Sus creadores montaron una campaña en IndieGogo , la plataforma de financiamiento colectivo, para recaudar fondos para llevar adelante su proyecto; en unas horas superaron el monto inicial de 50.000 dólares; esperan tener la valija a la venta en agosto del año próximo.

La idea de esta nota era contarte que no todo es tan magnífico ni tan pedorro como se lo quiere hacer parecer de un lado o de otro de la escena política. Hay de todo, y gracias a la inteligencia argentina hay de todo muy bueno!.

Argentina tiene un gran potencial en desarrollos tecnológicos porque tenemos muy buena materia prima: la inteligencia y capacidad emprendedora de su gente… y eso debería ser lo que sobresalga en todos los discursos políticos del futuro… no sólo “la visión” de los dirigentes sino, y fundamentalmente, “la acción” decidida de los emprendedores que, pese viento y marea, enfrentando muchas adversidades geográfica y económicas, hacen lo mejor de sí para poner a nuestro país a la vanguardia del mundo tecnológico.

@pablogusdiaz (en Twitter)