Los ‘Trolles’ de Marcos no eran un mito

Los ‘Trolles’ de Marcos no eran un mito

Era un secreto a voces del que se venía hablando desde poco más de un año atrás. Todos sabíamos que existían, que estaban allí escondidos en las penumbras del universo digital, agazapados en el fondo de algún cluster esperando que se encienda la luz para actuar. Y ahora los han descubierto: los trolles de de Marcos existen!

Los trolls son perfiles falsos en redes sociales creados para enviar mensajes de manera masiva simulando ser un usuario común y corriente. Su uso político se resume en intentar marcar tendencia y generar opinión pública sobre alguna idea dentro de redes como Facebook o Twitter. (clic aquí para ver otras notas de este blog específicas sobre los trolls)

En Argentina no son nuevos. Vivieron su hora de gloria durante la campaña electoral de 2015 –recordás la campaña del miedo (buuu!)– pero continuaron entre nosotros casi como parte del inventario heredado del gobierno anterior. Si, porque hay que decirlo bien claro, el trolleo oficial tuvo su inicio en la era del kirchnerismo “a punto tal que un informe del programa Periodismo para todos reveló la actividad de un grupo de usuarios de Twitter que, mediante el uso de perfiles falsos, publicaban comentarios a favor del Gobierno de Cristina Kirchner. Incluso, los administradores de diferentes cuentas de funcionarios K comenzaron a cobrar relevancia, como ser Anita Montanaro o Mariano Feuer, entre otros“, informó el diario Perfil en una nota del 31 de marzo del año 2016.

Ya en la era ‘M’ debutaron organicamente en una disputa mantenida entre el gobierno y el conductor de TV Marcelo Tinelli con el hashtag #TinelliMercenarioK.
Y continuaron con decenas, cientos de operaciones de ciberinteligencia contra políticos opositores y periodistas díscolos.

En este blog te conté en su momento sobre el caso de Dra. Alcira Pignata @drapignata, troll comandado por un empleado del gobierno macrista que respondía a las ordenes del secretario de medios Hernán Lombardi.

Pero, el mayor ejército trollero le correspondería al jefe de Gabinete, Marcos Peña, quien, según la revista Noticias, “lidera un grupo de entre cuarenta y sesenta jóvenes y coordina el manejo de las cuentas de la Casa Rosada, la de Macri personal y las campañas de políticas públicas“. El jefe de los Communities Managers sería, según esa revista, un tal “Guillermo Riera (ex empleado del diario La Nación, ex militante de la Ucedé, ex subsecretario de Vínculo Ciudadano quien desde el segundo piso de la Casa Rosada y el edificio Somisa gestaba el relato 2.0.”

Pero, ahora habrían emprolijado la cuestión, ya no se trollearía más desde los despachos oficiales del gobierno sino desde un emprendimiento privado. Por lo menos así nos lo hizo conocer la periodista Silvia Mercado: “Guillermo Riera, el experto en redes digitales del Gobierno, renunció el viernes a su cargo de subsecretario de Vínculo Ciudadano para trabajar a tiempo completo en la campaña nacional de Cambiemos. También renunció el director nacional de Medios Digitales, Pablo Alaniz.”, en nota al diario Infobae del pasado 9 de mayo de este año 2017.

Hasta ahí la existencia de la trollera gubernamental seguía estando en el terreno del mito y la leyenda. Había indicios, pero no certezas… Pero esta semana llegó la revelación. Y no justamente desde usinas kirchneristas ni massistas ni de parte del periodismo vernáculo, sino desde fuentes exógenas a nuestra cotidaneidad política: La universidad de Oxford de inglaterra.

El centro de investigación “The Computational Propaganda Research Project“, de la Universidad de Oxford, dio a conocer la semana pasada la investigación “Troops, Trolls and Troublemakers: A Global Inventory of Organized Social Media Manipulation” (Tropas, trolls y fabricantes de problemas: Un inventario global de manipulación de medios sociales organizados), que indaga el uso de ejércitos cibernéticos y cuentas de trolling por diferentes gobiernos para influenciar a la opinión pública y llevar a cabo ataques coordinados contra cuentas pertenecientes a personas que no comparten las posturas del gobierno de turno.

El estudio en cuestión reveló el mal uso del social media marketing en unos 28 países, incluyendo al nuestro, y en todos ellos los investigadores Samantha Bradshaw y Philip N. Howard encontraron “evidencia de manipulación de información deliberada, entre otras acciones que afectan la libertad de expresión, el disenso político y la estabilidad democrática“.

En el caso de Argentina la forma relevada de manipulación se focaliza sobre la opinión pública y se ejerce desde el Poder Ejecutivo de la Nación. La investigación acusa directamente al Ministerio de Comunicación y la oficina presidencial sobre la base de información recolectada durante los últimos cinco años…(Si, el kirchnerismo también lo hizo oficialmente), pero en lo que respecta a partidos políticos donde se pudo probar el uso de tácticas de desvío de atención, mensajes pro gobierno y acoso a disidentes, aparece uno sólo: Propuesta Republicana (PRO).

“En los regímenes autoritarios tiende a ser el gobierno quien financia y coordina campañas de propaganda en las redes sociales. En las democracias, tienden a ser los partidos políticos que son los principales organizadores de la manipulación de los medios sociales”.
(cita textual informe univesidad de oxford)

Las personas que trabajan en estas oficinas de gobierno (democráticos y autoritarios) son por lo general jóvenes que dedican su jornada laboral a monitorear las redes sociales y a producir posteos favorables a los puntos de vista del gobierno –describen los investigadores de la Universidad de Oxford–, acosar de forma coordinada y sostenida en el tiempo a periodistas y personas que no comulgan con las ideas del oficialismo, o bien persiguen objetivos concretos estipulados de antemano por el superior a cargo…. Estas acciones están motorizadas con el único fin de acallar expresiones críticas, tergiversar hechos de la realidad y desviar la atención cuando surgen temas que afectan la popularidad de los gobiernos relevados, entre otras situaciones.”, comenta el diario Cadena 3 de Rosario sobre el informe.

En el caso de Argentina la evaluación de los investigadores identifica dos tipos de mensajes o comentarios en redes sociales, continúa su lectura del documento el diario rosarino mencionado: “+ (mayoritarios), que se refieren a comentarios pro gobierno o de tipo nacionalistas, y los – (minoritarios), que se relacionan con acoso, “trolling” o interacciones negativas dirigidas a usuarios víctima. Respecto de los ataques de “individual targetting” dice que se encontró evidencias. Y en cuanto a la creación de cuentas o perfiles falsos estipula que existen y que se generan de forma automática por medio de bots. A ésto se lo conoce como Astroturfing: “Táctica que lo que hace es crear cuentas falsas que se hacen pasar por personas comunes y organizaciones con el objetivo de brindar apoyo al gobierno. Muchas de estas cuentas se identifican como ‘bots’ o bits de código diseñados para interactuar con las víctimas e imitar a los usuarios humanos”. Y continua: “Según los informes de medios de comunicación, los bots han sido desplegados por actores gubernamentales en Argentina”, entre otros países, desde el año 2012…
Estas piezas de software además de establecer diálogos simples con un ser humano son capaces de generar en forma masiva dichas cuentas falsas…
El documento indica que los bots son utilizados habitualmente para “inundar” con noticias falsas (Fakes news de los que te hablé en este blog en la nota: Cuando la mentira es la verdad (clic aquí para verla) y spam las redes sociales. “También pueden amplificar voces e ideas marginales inflando el número de ‘me gusta’, acciones y retweets que reciben, creando un sentido artificial de popularidad, ímpetu o relevancia”.

Bueno, al final la cosa era verdad: Los trolles de Marcos existen!

Nota: Si querés tener acceso al informe completo de la Universidad, en este link podés descargar el archivo .PDF (ingles) desde mi servidor.

@pablogusdiaz (en Twitter pa’tender al troll que quiera venir a bardear)