La prensa, las noticias y un negocio no apto para nostálgicos

Hace poco más de 4 años atrás pronostiqué en este mismo blog “El fin de los diarios de papel“. Aggiornarse es la clave para no morir con las botas puestas, sugería en mi artículo, aclarando que a mi modesta interpretación “el gran error de la mayoría de los editores que yo conozco, es que están más atados al producto que al negocio. Confunden medio con fin. El fin es informar, el medio puede ser el papel o una pantalla, no importa, pero ellos no lo entienden.”… Y el tiempo ha corroborado, finalmente, mi predicción.

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En un artículo del diario perfil del pasado 18 de junio de este año 2016, Jorge Fontevecchia hace un resumen de lo acontecido en la 62ª Conferencia Anual de la Asociación Mundial de Diarios (WAN) que se realizó este mes en Cartagena (Colombia) describiendo el evento en una lapidaria frase: “Si no cambian radicalmente el modelo de negocios, quebrarán todos los medios“.

Es teoría predictiva, pensará alguno de los lectores de este artículo. Pues ya no. Si lo fue en 2012 cuando lo plantee originalmente en aquel artículo mencionado al principio, hoy es claramente teoría descriptiva, y así nos lo ratifica uno de los diarios más tradicionales y famosos en nuestro medio regional: La Nueva Provincia de Bahía Blanca quien en su edición del 26 de junio próximo pasado anunció que ““La Nueva.” en versión impresa saldrá 3 días por semana” será los sábados, domingo y lunes a partir del próximo 9 julio.
(Clic aquí para ver)

¿El motivo? La revolución digital que modificó, por un lado, los consumos culturales de las actuales generaciones, y por el otro, perfeccionó las técnicas publicitarias.

En el siguiente gráfico elaborado en base a un estudio llevado a cabo por Reuters Institute for the Study of Journalism, puede verse claramente ese cambio cultural que mencionaba, de la sociedad a la hora de consumir noticias.

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Las pantallas dominan la escena relegando a un pobre 3º y 4º lugar a los medios más antiguos como los medios impresos y la radio. Aún en el segmento de los “baby boomers” (los mayores de 55 años) que si bien son inmigrantes digitales han adoptado ya los medios online a su vida diaria.

Pero además el medio digital le ofrece al marketing una poderosa herramienta que ni la radio ni el papel le podían dar masivamente: la segmentación de su mercado.

En la prensa escrita el publicista debe conformarse con una aproximación hacia el universo de sus clientes en función de una ecuación que se obtenía de calcular la tirada diaria de ejemplares y el perfil del medio (no es el mismo perfil de lectores el del diario La Nación que el del diario Popular, por ejemplo, cómo tampoco imprimen y reparten la misma cantidad de ejemplares el diario Clarín que La Nueva Provincia, por ejemplo) y en base a esos datos se calculaba el mercado: la cantidad de lectores, su aproximación geográfica, etc.
En la prensa digital el publicista puede llegar a saber hasta el color de ojos del consumidor de la noticia. Su edad, su sexo, su profesión, su disposición geográfica (hasta con la exactitud de barrio y cuadra), sus intereses, sus costumbres… etc. Y encima, a un costo económico significativamente más económico que el de la prensa de papel.

Lo que hoy le está pasando a La Nueva Provincia no es ni nuevo ni exclusivo, ya lo vivió anteriormente uno de los diarios más prestigioso y famoso del mundo, fundado en 1877: el Washington Post.

1 año y medio después que yo escribí aquí el artículo anunciando el fin de los diarios de papel, el mítico diario norteamericano que puso en el tapa el escándalo Watergate y forzó la renuncia de Richard Nixon a la presidencia de los Estados Unidos en 1974, se estaba desplomando. Sus lectores habían caído significativamente y con ellos la impresión de ejemplares. También los ingresos por publicidad y obviamente la plantilla de empleados se vio afectada y su redacción había sido ajustada a poco más de 70 empleados. La revolución de los medios digitales se los estaba llevando puesto y un management antiguo no encontraba respuesta a la crisis… pero les llegó la luz: El magnate fundador del portal de e-commerce mas grande del mundo (Amazón), Jeff Bezos, hace una oferta de 250 millones de dólares y se queda con la propiedad del mismo.

La prensa de todo el mundo estalla con la noticia: “Jeff Bezos, fundador de Amazon, compra ‘The Washington Post’“, titula El Mundo de España. “‘The Washington Post’, vendido a Jeff Bezos de Amazon por 250 millones” anuncia El País también español. “¿Qué le vio Jeff Bezos al Washington Post?“, se preguntaba entonces el diario argentino La Nación… Todos editores sorprendidos porque un ingeniero informático, empresario del mundo tecnológico (alguien que no era ‘del palo’ periodístico) arriesgaba parte de su fortuna en comprar un diario que se estaba fundiendo.

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No sabía nada sobre el negocio de los diarios pero sabía algo de internet y eso combinado con el colchón financiero que podría ofrecer fue la motivación que me llevó a adquirir el Post“, contestaría Bezos tiempo después. Y vaya que sabia de internet que logró revivir al diario gracias a que le cambió el managment, lo transformó a la cultura digital (más allá de que aún se sigue imprimiendo en papel).

El nuevo Post de Bezos pasó de 23 millones de usuarios únicos en internet en aquel agosto de 2013 a más de 70 millones a fin del año pasado. Su redacción plantilla de empleados creció a más de 700 en la actualidad.

¿El secreto? Bezos no tuvo ningún empacho a la hora de cambiar la cultura del diario: “El papel no es la fuente de información para la mayoría” sentenció.
El diario ha contratado en los últimos dos años a más de cien periodistas que “entienden internet” y aportan “nuevas formas narrativas” con textos, videos, gráficos interactivos e, incluso, realidad virtual.
Más de cuarenta ingenieros técnicos trabajan en la redacción con los reporteros para desarrollar nuevas experiencias digitales, en “una estrecha relación simbiótica que está funcionando muy bien”, explica Martin Baron, el director que puso Bezos al frente del Post.

¡Tenemos más lectores que nunca!”, dice Baron, quien también aboga por una “fuerte presencia” del Post en las redes sociales, como parte esencial del nuevo modelo económico digital.

El cambio cultural es el que motiva el cambio del modelo de negocio del papel a la web. pero no se trata de hacer en la web lo mismo que se hace en el papel. Eso es un grave error, ya que la web tiene su propia ‘dinámica’ y su propio ‘lenguaje’. Desde la dinámica de actualización de las noticias (en la web es permanente, casi instantánea con la consecución de la noticia a narrar) hasta la forma de armar dicha narración, son diferentes en la web que en el papel. También la forma en que se la presenta a la comunidad es diferente… todo es diferente. Y esa diferencia y la cualidad intrínseca de interpretarla que poseen los nuevos actores que dominan el mundo digital es lo que pone en riesgo nuevamente hoy a los medios tradicionales.

El negocio migró del mundo real físico al mundo virtual digital y los dueños de ese mundo virtual digital (Facebook, Google, etc.) son los que están amenazando quedarse con el negocio de las noticias. Por lo menos así lo afirmó Bismarck Lepe en su conferencia “Predicciones para el futuro” donde predijo que las tres mayores cadenas de televisión del mundo, ABC, NBC y CBS, terminarían siendo compradas por Facebook, Snapchat o YouTube, por ejemplo. Y que yo te puedo asegurar que lo mismo pasará con los diarios de papel. Terminaran siendo absorbidos por los dueños de internet.

Y, como concluí en mi nota original del año 2012, “la empresa periodística al final no desaparecerá, mutará obligatoriamente hacia nuevas formas de comunicar y vender sus productos y publicidades.
Y, como casi todo lo que vengo pregonando desde hace varios años, el tiempo me dará la razón. Ojalá que para ti, amigo periodista o editor que estás leyendo este artículo, ese momento no te llegue demasiado tarde“.

@pablogusdiaz (en Twitter)