La herencia tecnológico-política que recibe el nuevo gobierno de Mauricio Macri

La herencia tecnológico-política que recibe el nuevo gobierno de Mauricio Macri

Muchas veces hemos aprovechado este espacio para saludar las políticas tecnológicas del gobierno ‘kirchnerista’ en argentina, especialmente en su etapa ‘cristinista’. Encontrarás aquí notas de alabanzas a los planes Argentina Conectada, Conectar igualdad y la incorporación de nuestro país a la Alianza para el Gobierno Abierto en 2012, organización supranacional nacido bajo el impulso del gobierno de Barack Obama en 2011.

Argentina_digital

 

Pero la alegría no siempre es completa y así como hemos aplaudido los aciertos también hemos criticado los errores.

Argentina ingresó a la Alianza para el Gobierno Abierto en 2012 y un año más tarde -tal la normativa vigente en ese organismo- presentó el Plan de Acción con propuestas y presupuestos de ejecución, la mayoría de ellos con fecha tentativa de finalización para diciembre de 2013, pero que aún, dos años después, no han sido cumplidos.

Gobierno Abierto significa abrir las puertas, las ventanas, los cajones, las cajas fuertes, expedientes y las carpetas del Estado para que puedan ser escrutadas por la ciudadanía. Se basa en la ética de la TRANSPARENCIA por la cual el gobierno reconoce en la ciudadanía ‘su jefe’ a quien debe rendirle cuentas de lo que hace con ‘su dinero’ y para ello debe brindarle por todos los medio posibles el acceso a toda la información que éste requiera.

El ciudadano puede así PARTICIPAR en el control y toma de decisiones del gobierno, e incluso, haciendo uso de la inteligencia colectiva, COLABORAR con la mejor ejecución de las políticas públicas.

Hasta hace 20 años atrás esto era difícil de cumplir con eficacia, eficiencia y economía porque vivíamos en un mundo analógico. Hace 12 años atrás –fecha en la que inicia el primero de sus mandatos el kirchnerismo- recién se avizoraban los primeros esbozos de la revolución digital en la que estamos inmersos desde 2011 –fecha en la que se inicia el último de los mandatos el cristinismo- y por tal era cuanto menos ‘complicado’ hacer gobierno abierto. Lo más cercano a ello tal vez era cumplir con lo ordenado por el Art. 33º de la Constitución Nacional que exige la publicidad de los actos de gobierno, por medio del boletín oficial donde se publican todas las normas sancionadas. Pero la revolución social-tecnológica vivida desde entonces hasta hoy ha alterado rabiosamente ese paradigma y desde hace un lustro a esta fecha contamos con todos los medios y posibilidades materiales para hacer gobierno abierto.

Sin embargo, pese a lo reglado por la CN y las leyes de transparencia y ética pública, y pese a la incorporación de nuestro país a la Alianza de Gobierno Abierto en 2012, es muy deficiente nuestra posición en el contexto global, ocupamos el puesto número 54 entre 122 posiciones en el Índice de Gobierno Abierto que anualmente confecciona la Auditoría de la Sociedad Civil para el estado del Gobierno Abierto Global.

OpenGob
Fuente: http://index.okfn.org/place/

Esta es una de las herencias que recibe el nuevo gobierno encabezado por el presidente Mauricio Macri, quien es muy consciente de ello y así lo ha expresado en múltiples oportunidades, por ejemplo en la conferencia de prensa brindada en la Residencia de Olivos luego de la reunión con los gobernadores de todo el país, al decir: “Estamos en una argentina que cayó en la mala práctica de la no información, por eso vamos a arrancar implementando el gobierno abierto para pasar del oscurantismo a que el cien por cien de la información sea de acceso público.”

Macri no es nuevo en esto. Ya en marzo de 2012 el entonces jefe de gobierno porteño presentaba el Plan de Gobierno Abierto de la ciudad y lanzaba el portal de datos abiertos Buenos Aires Data.

Tampoco es nuevo el presidente en la incorporación de tecnología en la educación.

Así como el gobierno nacional de la presidenta Cristina Fernández implementó el ‘Plan Conectar Igualdad’ que se basó en la distribución de 4,7 millones netbooks para alumnos y docentes del nivel secundario y terciario del país, el gobierno porteño posee el ‘Plan S@rmiento BA’ que hizo lo propio, pero en el nivel primario de la ciudad, al que le añadió el ‘Plan Educación Digital

Si bien en el video adjunto arriba el ex Ministro de Educación de la nación Alberto Sileoni habla maravillas del Plan Conectar Igualdad, para el autor de esta nota y propietario de este blog, el mismo se quedó a mitad de camino. Se entregó tecnología digital a todos y a todas, pero no se digitalizó la educación. Por supuesto que yo no tengo los ‘recursos’ que las múltiples universidades nacionales tuvieron para elaborar el informe que muestra el ex Ministro que avalaría su exitoso relato, por el contrario, simplemente hable con mi hijo que es alumno de 3º año de un colegio secundario de Viedma y acudí a su establecimiento para conversar con sus compañeros y noté que ‘la inmensa mayoría’ de los mismos ya ni siquiera llevan las computadoras portátiles a la escuela, “porque el profe en clase no las pide ni usa” me informaron los pibes. Tampoco hay pizarras digitales en las aulas, ni internet wifi a disposición de los alumnos. Mucho menos portales de internet donde los chicos tengan a disposición el material de estudio para repasar sus clases, o la tarea que les haya encomendado el maestro. Mucho menos una red de interacción entre alumnos-maestros.

Los profesores de mi hijo siguen dictando las clases de la misma manera que lo hacían los míos hace 30 años atrás, dictados de notas al cuaderno, fotocopias de estudio a retirar en el quisco, libros de texto a comprar en las librerías. Eso, amigo y amiga lector/a, no es educación digital ¡es anacrónico! … y al final pasa lo que muestro en el siguiente video…

Además de lo pedagógico, el Plan Conectar Igualdad del gobierno kirchnerista se quedó a mitad de camino porque tampoco se completó otro de los planes tecnológicos, el ambicioso y fundamental plan de infraestructura Argentina Conectada que, entre otras características, proponía el tendido de una Red de Fibra Óptica nacional de más de 35.000 kilómetros que conectaría al 80% de los pueblos del país, quedando el 20% restante conectados en forma satelital por medio del satélite argentino ARSAT.

Muy pocas ciudades del país cuentan a la fecha con su red iluminada. Menos cuentan aún con un tendido local interno de FO que llegue a sus hogares o al menos a los  establecimientos públicos de uso común, tal como bibliotecas o los famosos NACs (Núcleos de Acceso al Conocimiento).

A pesar de que el ARSAT-1 ya tiene más de 1 año en órbita, la mayoría de los parajes y establecimientos públicos y escolares rurales aún no han sido conectados por él.

Urge entonces completar estas fundamentales obras de infraestructura digital y poner en marcha la conectividad local. Urge también completar la digitalización de la educación aggiornando el sistema a las necesidades del siglo XXI y no ya del siglo XX que dejamos atrás hace muchos años. Urge también dar participación al pueblo en el control del estado y en la toma de decisiones, aggiornando el gobierno a las nuevas demandas ciudadanas y paradigmas administrativos de este tiempo.

Y Urge porque el futuro ya empezó y no nos va a esperar más.

 

@pablogusdiaz (en Twitter)