¿La elección presidencial Argentina se puede resolver en octubre?

¿La elección presidencial Argentina se puede resolver en octubre?

Es una pregunta, porque no estoy seguro de su respuesta, pero con un dejo de afirmación implícito. Una hipótesis que intentaré justificar en este posteo.

Hasta aquí la mayoría de las más grandes encuestadoras vienen alimentando a la prensa especializada con escenarios de Balotaje, para mi modesto entender, muy difíciles de alcanzar, dado que, como mostraré más adelante, las chances de que la elección presidencial argentina se resuelva en primera vuelta son muy mayores a las chances de pasar a la segunda.

Recientemente dos empresas consultoras han hecho público sus últimos trabajos de investigación mostrando números que confirman mi razonamiento del párrafo anterior. Ellas son las de Gustavo Córdoba y Asociados y la de Federico González y Asociados, cuyos resultados para escenario PASO muestro en las siguientes gráficas.

Como podemos ver, los números que arrojaron ambos trabajos son muy similares, incluso sus diferencias se ubican dentro del rango de error contemplado en toda muestra. Y, acá la confirmación de mis dichos: en la encuesta de Gustavo Córdoba la diferencia de intención de voto entre las fórmulas Fernández-Fernández y Macri-Pichetto es de 9,6%; mientras que la diferencia entre esas mismas fórmulas en la encuesta de Federico González es de 8,1%.

Gustavo Cordoba Federico Gonzalez Dif.
Fernández-Fernández  40,50% 41,60% 1,10%
Macri-Pichetto 32,90% 33,50% 0,60%
Lavagna-Urtubey 12,20% 8,80% 3,40%
Espert-Rosales 5,40% 6,50% 1,10%
Otros 4,30% 6,40% 2,10%
Ns/Nc 4,70% 3,10% 1,60%
Método IVR
1200 casos
CATI
1600 casos
Margen Error 2,83% 2,50%
Diferencia 1° del 2° 7,60% 8,10%

Como bien sabe el lector, nuestro sistema sui generis electoral, exige que para ganar en primera vuelta se requiere que una de las fórmulas supere el 45% de los votos válidos emitidos, o, supere el 40% con 10% de diferencia sobre su inmediato seguidor. Y según Córdoba esa condición estaría a escasos 2,4% de producirse a favor de Fernández-Fernández, mientras que para González la distancia estaría en 1,9%… nuevamente, en ambos casos, esa diferencia se encuentra dentro del rango de error contemplados en ambas muestras.

¿Y si la PASO se transformara en una primera vuelta electoral?

Un axioma, no siempre exacto pero con la suficiente persistencia como para hacerse válido nos habla de la existencia del «voto útil». Básicamente se trata de la acción de un elector que al ver que su primera opción electoral no alcanza el piné para competirle a su ‘anti-opción’ (a ese candidato que él no quiere que gane), puede migrar su voto hacia otro candidato más competitivo. Y así nos vamos aproximando a la justificación de mi hipótesis de que esta elección presidencial se puede resolver en primera vuelta y no en balotaje.

Supongamos que las PASO arroja los mismos o similares guarismos a los planteados en estos trabajos estadísticos mostrados aquí y que un tercio, al menos, de los 14, 4% de electores que votarían por las fórmulas Lavagna-Urtubey, Espert-Rosales, etc. decidieran aplicar la herramienta voto-útil para impedir que gane el candidato que más detestan ¿cómo podrían moverse esos votos?

Para responde a esa pregunta apelo al trabajo efectuado también recientemente por el doctor en sociología Daniel Schteingart (sobre 15.600 casos) donde muestra que la afinidad de expectativas y demandas entre los electorados de Lavagna-Urtubey, Otros e Indecisos, es más afín a la de los electores de Fernández-Fernández que a los electores de Macri-Pichetto, lo cual podría permitirnos inferir en que esos electores podrían repartir sus votos mayoritariamente hacia la fórmula de los Fernández en 1ra. vuelta.

Obvio que este tipo de ‘movimientos’ electorales no se da espontáneamente. Por lo general responde a estímulos que le son propiciados por los partidos/candidatos a través de sus mensajes de campaña. A través de sus discursos y relatos elaborados. Y si nos detenemos un poco a ver la publicidad que está apareciendo por estos días en las redes sociales, notaremos que el mensaje de los Fernández está apuntando justamente al corazón de la gente que prioriza los problemas económicos-sociales depositando sus esperanzas en que los próximos gobernantes se los resuelvan. Mientras que la propaganda de Macri apela a otras cuestiones como las productividad y exportaciones empresarias, seguridad y corrupción.

De persistir y profundizarse estas estrategias comunicacionales, arriesgo a afirmar que mi pregunta del título puede llegar a convertirse en afirmación.

@pablogusdiaz

(NDR: documento corregido)