La campaña permanente

La campaña permanente

Para los que reniegan sobre lo largo que se ha hecho esta campaña electoral y cuentan los días que faltan para su final, les tengo una mala noticia: el 22 de octubre es el día en que votamos, pero el 23 la campaña continúa.

Recientemente el afamado politólogo y maestro de la comunicación política Mario Riorda, afirmó en nota al diario Clarín que las campañas electorales están “sobrevaloradas” en el sentido en que muchos creen que es durante ellas y por la acción publicitaria y comunicacional que allí se despliega, en que el elector define el voto.

Muchas de las campañas podrían no haberse hecho y el resultado hubiera sido el mismo. En varios distritos Cambiemos no ocupó el espacio público con gráficas por ejemplo. Y los resultados, con publicidad o no, no se modificaron si se comparan encuestas previas, encuestas durante y resultados oficiales (…) Curiosamente, las tendencias electorales, de modo comprobado y mayoritario en el mundo occidental, se gestan antes que las campañas inicien.”

Esta afirmación de Riorda, a la cual adhiero obviamente, no significa que la campaña electoral no sirva ni haya que hacerlas más. Por el contrario, siguen siendo útiles y necesarias, pero ya no acotadas al estrecho margen de tiempo previo a la elección que delimita la ley, sino ampliadas en forma permanentes.

En síntesis: si alguien pretende ser candidato a algo en el futuro y espera a la fecha que fije la ley para iniciar su campaña electoral ¡está frito!

¿Cuándo empiezan las campañas?

Para un aspirante a candidato a algo, el inicio de su campaña estará marcado por la distancia en las encuestas que lo separe del líder de la misma. A mayor diferencia, mayor tiempo de campaña debe tener.

El objetivo del aspirante es ir ganando las adhesiones populares que lo ubiquen en el mapa mental de los votantes como serio candidato al puesto. Esto se conoce vulgarmente como “medir en las encuestas” (aparecer bien rankeado).

Generalmente el líder en la encuesta es quien ya está ejerciendo el cargo al cual el otro aspira. Y el objetivo de quien ya ostenta el cargo es mantener esas adhesiones populares obtenidas en la elección y no permitir que ningún aspirante se las birle. Con lo cual, para el político en gestión la campaña empieza al día siguiente de haber ganado su cargo.

Así nos encontramos con gobernantes que no quieren dejar de serlo y aspirantes que pretenden destronarlo, ambos con el mismo objetivo en mente: LOGRAR LA ADHESION, la aceptación, la simpatía… el voto del elector.

Y eso se logra a través de una estratégica campaña de comunicación política.

¿Estás en un cargo público o aspiras a conseguirlo en las elecciones de 2019? Bien, yo puedo ayudarte a desarrollar tu campaña… desde ahora mismo.

 

@pablogusdiaz (en Twitter y Facebook)