Internet ¿de la autopista global a simples caminos vecinales?

Internet ¿de la autopista global a simples caminos vecinales?

Ya hemos hablado mucho en este blog acerca de la dicotomía existente entre vigilancia y privacidad. Pero hoy la tensión entre quienes pretenden una internet neutral y libre de espionaje masivo y quienes pretenden controlar todo lo que pasa en ella parece conducirnos hacia la ingrata decisión de tener que elegir entre una internet global “vigilada” o una simple red de conexiones vecinales, pero “libre”. Es decir, la balcanización del internet.

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Recientemente, en el diario inglés Financial Times bajo el título “La web es la red de mando y control que eligieron los terroristas”, el director del GCHQ, súper agencia de inteligencia y seguridad del gobierno del Reino Unido, Robert Hannigan, escribió:

El Estado Islámico de Irak (Isis) es el primer grupo terrorista cuyos miembros han crecido en el Internet. Ellos están aprovechando el poder de la web para crear una amenaza yihadista con alcance casi global…

Los terroristas han hecho mucho uso de internet. Pero el enfoque de Isis es diferente en dos áreas importantes:

A diferencia de al-Qaeda que vieron a internet como un lugar para difundir material de forma anónima o reunirse en “espacios oscuros”, Isis ha abrazado la web como un canal ruidoso para promocionarse, intimidar a la gente, y radicalizar a nuevos reclutas.

El uso de los extremistas de Isis de las redes sociales y mensajería instantánea, tales como Twitter, Facebook y WhatsApp, es un lenguaje que manejan perfectamente para lavar cerebros por medio de videos que publican atacando ciudades, disparando armas o detonando explosivos con una calidad de juego en línea auto-consciente. El uso de los hashtags de la Copa Mundial y Ebola para insertar el mensaje de Isis en un servicio de noticias más amplia, y su capacidad de enviar 40.000 tweets al día durante el avance en Mosul sin activar los controles de spam, ilustra su facilidad con los nuevos medios. Los aspirantes a yihadistas hoy no tienen la necesidad de buscar sitios web restringidos con contraseñas secretas: las redes sociales les permite libremente seguir a otros jóvenes publicar sus aventuras en Siria como lo harían en cualquier otro lugar.

La otra diferencia de Isis de sus predecesores es en la seguridad de sus comunicaciones. Esto presenta un desafío aún mayor para las agencias de seguridad e inteligencia como el GCHQ. La tecnología y los teléfonos inteligentes móviles de hoy en día han aumentado las opciones disponibles (para evitar el espionaje). Las técnicas para el cifrado de mensajes o hacerlos anónimos que alguna vez fueron el dominio exclusivo de los criminales más sofisticados o los estados nacionales ahora vienen de serie (en los teléfonos). Estos se complementan con programas de libre disposición y aplicaciones añadiendo capas adicionales de seguridad, muchos de ellos anunciando con orgullo que son ” aprobados por Snowden”. No hay duda de que los jóvenes combatientes extranjeros han aprendido y se han beneficiado de las fugas de los últimos dos años.

GCHQ y sus agencias hermanas, el MI5 y el Servicio Secreto inglés, no pueden hacer frente a estos desafíos a escala sin un mayor apoyo por parte del sector privado, incluyendo las más grandes compañías de tecnología de Estados Unidos, que dominan la web. (NdR: Acá claramente hace referencia a Google)

(Google, Facebook, Twitter, etc…) Aspiran a ser neutrales conductos de datos y para sentarse fuera o por encima de la política. Pero cada vez más sus servicios no sólo albergan material del extremismo violento o explotación de los niños, y son las rutas para facilitar la delincuencia y el terrorismo. Por mucho que no les gusta, ellos se han convertido en las redes de comando y control de elección para los terroristas y criminales, (para manejarnos al pueblo).

Las agencias de inteligencia como GCHQ necesitan entrar en el debate público acerca de la privacidad. Creo que tenemos una buena historia que contar. Tenemos que mostrar cómo somos responsables de los datos que utilizamos para proteger a las personas, y poner al sector privado bajo presión para demostrar cómo filtran y venden los datos de sus clientes. GCHQ es feliz de ser parte de un debate maduro sobre la privacidad en la era digital. Pero la vida privada nunca ha sido un derecho absoluto y el debate acerca de esto no debe convertirse en una razón para postergar la adopción de decisiones urgentes y difíciles.

Internet creció fuera de los valores de la democracia occidental, no al revés.

Al celebrar el 25 aniversario de la creación espectacular que es la World Wide Web, es necesario un nuevo acuerdo entre los gobiernos democráticos y las empresas de tecnología en el área de la protección de nuestros ciudadanos. Debe ser un acuerdo arraigado en los valores democráticos que compartimos. Eso significa hacer frente a algunas verdades incómodas. Mejor hacerlo ahora que en las secuelas de mayor violencia. ..

NdR: la negrita y las frases entre paréntesis fueron puestas por mí, Pablo Díaz, como parte de mi sesgada traducción del inglés y para remarcar las frases. La nota original pueden verla aquí: http://www.ft.com/cms/s/2/c89b6c58-6342-11e4-8a63-00144feabdc0.html#axzz3IEeZIr1u)

Claramente el jefe de los espías ingleses clama por tomar el control (manifiesto) de la web, y no solo se declara en guerra contra la delincuencia y el terrorismo sino también contra las empresas que han creado y dominan la red como Google, Youtube, Facebook, Twitter, WhatsApp etc… Y para ello pide el auxilio de otros países, históricamente aliados del imperio inglés.

Esa posición es compartida por países como Estados Unidos o Israel, curiosamente socios capitalistas de algunas de las grandes empresas de internet que cuestiona Hannigan, pero que si bien no la manifiestan abiertamente lo cierto es que ya la practican, según las denuncias hechas públicas por Eduard Snowden y Julian Assange.

La otra posición política a tener en cuenta es la que lidera Alemania que tiende, según algunos críticos, a la balcanización de la web. A “nacionalizar” el almacenamiento de sus datos poniendo una suerte de llave de corte en la conexión hacia el exterior. Esta posición además es compartida por Brasil y Venezuela y además tiene claros referentes a Rusia y China, países donde la web está 100% controlada.

Cualquiera de estas dos opciones claramente atentan contra la libertad, la privacidad y la neutralidad, valores teóricos que queda demostrado no tienen ya ningún sustento en la realidad.

@pablogusdiaz (espíame en Twitter)