Informar no es comunicar

Informar no es comunicar

Hace un par de días atrás retuitié un mensaje posteado por el eximio politólogo argentino Mario Riorda que decía “Una crisis es siempre una crisis comunicacional“. debo confesar que yo no creía en eso, pero el tiempo y la experiencia que con él se acumulan me desengañaron.

El 8 de enero pasado, el gobernador de la provincia de Río Negro, Alberto Weretilneck, fue entrevistado por el periodista Ariel Basile del diario Ambito Financiero, y en una parte de dicha entrevista, el periodista le preguntó al gobernador sobre el fallido proyecto de instalación de una Planta nuclear en la provincia.

Periodista: “¿Cómo evalúa hoy, ya caído, el proyecto de la central nuclear?

Gobernador: “En toda mi carrera política fue uno de los errores más grandes que cometí. Me equivoqué en no haber preparado a la comunidad con más información, con más profundidad en los debates sobre el tema, no nos dimos tiempo para explicar la ausencia de riesgos y en lo personal no supe transmitir que el proyecto era importante, con una inversión grande y trabajo para los rionegrinos. Lamentablemente, terminó mal“.

Según el gobernador explica aquí el rechazo social al proyecto se debió, en forma general, a la poca “información” que recibió la comunidad respecto de los beneficios de la Planta y en forma particular a la “transmisión personal de esa información” (comunicación) al electorado.

Y es muy buen análisis el que hace el gobernador, ya con la frialdad que otorga la distancia en el tiempo para analizar en profundidad del problema. Aunque -debo decirlo- soslaya otros errores no menos graves que también cometió consecuencia de la influencia del error original. Pero eso es harina de otro costal que no voy a revolver aquí.

Cómo bien dicen los manuales, comunicar no es lo mismo que informar. Y el gobernador lo reconoce en su respuesta a Basile. La información se brindó, pero no como debía hacérselo y por eso la gente no la entendió. Falló la comunicación y el partido del gobierno entró en crisis (como lo describe Riorda en su tuit).

Comunicar involucra informar, ya que sin información no se puede llevar a cabo ninguna acción política. Pero alrededor de la información de base se deben construir mensajes que transmitan el porqué de las decisiones. Hoy por hoy la comunicación no es más vertical sino horizontal y requiere de dialogo (feedback). Comunicar es ‘persuadir’ no imponer una verdad.

Tanto en mi muro de Facebook como en mi time line de Twitter, critiqué entonces ese hecho objetivo que estaba viendo: dejar la “comunicación política” en manos de los científicos del INVAP fue un error groserísimo. Pero peor error fue no entender que el problema no era científico sino político.

Más allá que científicamente hoy todos sepamos que la tierra es redonda, rota sobre su eje y gira al rededor del sol, el problema que tuvo Galileo Galilei en su momento no fue demostrar eso sino persuadir a la iglesia de que eso no era malo ‘per se’, por el contrario, era una mayor demostración de la magnificencia divina.

Y así le fue a Galileo. Tuvo que retractarse para no morir en el intento.

500 años después también le pasó al gobernador rionegrino. Se retractó para no morir (politicamente) en el intento. Pero, si bien sobrevivió a esa crisis, quedó gravemente herido. Su credibilidad quedó resentida. Su formidable poder de empatía con el electorado está en crisis.

@pablogusdiaz (en twitter y facebook)