El poder de las ideas

El poder de las ideas

Los emprendedores somos una raza especial de seres destinados a fracasar incontable cantidad de veces hasta lograr el éxito perseguido. Y nuestra perseverancia no se debe únicamente al rédito económico que acarrea el resultado del negocio, sino, y fundamentalmente, a hacer realidad la idea que pergeñamos.

Mi amigo Nelson Namuncura, gentilmente me invitó escribir para el suplemento PYMES del diario Noticias de la Costa de Viedma, este artículo que aquí reproduzco… para despedir el año –o dar la bienvenida al siguiente, como mejor le parezca al lector-. Ya sabe usted que soy informático, pero antes, o por sobre ello, soy un emprendedor. Y como considero que no existirían empresas (Pequeñas, Medianas o Grandes) sin que antes se le hubiera ocurrido la idea a una persona, a la que además la haya invadido el irrefrenable deseo de llevarla a cabo, hoy intentaré rendir homenaje a esos héroes de la economía, adversa, que posibilitan que millones de gentes tengamos trabajo y los gobiernos tengan recaudación impositiva.

“Las crisis financieras son un mar de oportunidades. Lejos de quedar paralizado por el temor, acepta la situación como un desafío y ponte en marcha para concretar tus proyectos”, dice Donald Trump.

Joanne Kathleen Rowling se había separado de su marido y mudado de su casa con dos hijos Estaba desempleada y vivía gracias a la asistencia social que le brindaba el estado. Le gustaba escribir y era gran soñadora. A pesar de tanta adversidad se sentó a escribir y liberó las riendas de su imaginación. En ese contexto forjó su primer libro: “Harry Potter y la Piedra Filosofal”. Hoy es la mujer más rica de Inglaterra.

Comenta en sus memorias un señor autodidacta: “Estábamos tan pobres y éramos muy conscientes de que corríamos un riesgo inmenso al apostar por levantar un emprendimiento industrial en un momento en que toda la industria de nuestro país estaba destruida. Nos planteábamos absurdamente fabricar motores mientras que la gente era demasiado pobre para comprar siquiera nafta”. Su negocio no resistía ni el menor análisis económico-financiero. “Cuando empecé a fabricar, los profetas de los malos augurios, a veces mis mejores amigos, venían a desalentarme. ‘Mejor sería que pusieras un taller mecánico. Harías mucho más dinero reparando que fabricando ’. Yo no los escuché y, pese a sus opiniones pesimistas, el 24 de septiembre de 1948 creé la compañía Honda Motor, que hoy brilla en todo el mundo”. El señor autodidacta es Soichiro Honda.

Podría llenar cientos de páginas de un libro con historias como estas –tal vez lo haga- pero no es el objeto final que hoy persigo. Hoy pretendo cerrar un círculo abierto el día 17 de Mayo de 2012 cuando escribí el artículo: “Invirtamos La Cuenta (carta abierta al gobierno rionegrino)” en el que exhorto al gobierno de la provincia de Río Negro apoyar y propiciar la generación de nuevas ideas propulsoras de nuevos negocios (Puede ver esa nota haciendo clic aquí).

Cómo habrá visto amigo lector, en las citas precedentes y en las historias detalladas en la nota mencionada anteriormente, no todo es cuestión de grandes inversiones ni mucho menos disponer de momentos de bonanzas económicas. A veces sólo es cuestión de apoyar pequeñas ideas, por locas que parezcan. Es decir, apostar un poco al desarrollo de la “otra materia prima” que existe en miles de personas comunes de nuestra provincia… la inteligencia! Para innovar. Y alentar la voluntad de emprender.

En este inicio del nuevo año brindaré, y lo invito que me acompañe, por el poder de las ideas (o porque las ideas lleguen al poder).

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