El caso Megaupload y porque debo preocuparme

El caso Megaupload y porque debo preocuparme

Megaupload era un Servicios de descarga directa de archivos. Un “cacho” de disco rígido al que la gente accedía vía Internet. Otros sitios de enlaces como TorrentSpy, LokiTorrent o Suprnova; programas P2P como Napster o Grokster y páginas para compartir vídeos como Megavideo han tenido el mismo final que ella: han sido cerradas u obligadas a modificar sus contenidos y servicios por la Recording Industry Association of America (RIAA) y la Motion Picture Association of America (MPAA), que han contado para estos menesteres con la inestimable ayuda de la clase política estadounidense, siempre presta a elaborar legislaciones afines a los intereses de las grandes empresas.

Estos servicios de almacenamiento via web son tan solo servicios de deposito o almacenes electrónicos, cuyo propósito es que el usuario tenga al alcance sus materiales, y que éstos puedan ser accesibles por quien decida. Forman parte de esta categoría inclusive productos de google como Picasa, google+, Blogger, docs, Youtube; productos de Microsoft como Spaces, Skydrive, Live. Bueno, cualquier lugar donde se pueda almacenar un contenido electrónico… incluso mi sitio web Deaka! o tu cuenta de correo electrónico de Yahoo, Gmail o Hotmail.

Es decir, lugares donde puede guardar electrónicamente sus cosas, y puede compartirlas con quien desee las veces que quiera. Pero al hacerlo también a usted le podrían imputar un delito como a Megaupload por la comisión de pérdidas millonarias, la comisión de piratería, la comisión de lavado de dinero, la complicidad en actos terroristas y más delitos del estilo.

No soy abogado pero creo que el derecho prohíbe la extraterritorialidad de las leyes, salvo por causas de lesa humanidad (Derechos Humanos). Esta ley antipiratería estadounidense entonces no tendría efectos ni fuerza ni validez en Europa, Asia o Sur América. Pero supongamos que hay una excepción por cooperación, que los países donde se hizo el arresto del dueño de megaupload coinciden en los delitos y por eso lo encarcelan. Hay mi Dios!, ¿Argentina formará parte de esos países? Si es así Taringa está hasta las muelas!… pero yo también puedo estar complicado por las cosas que la gente sube a mi sitio DeAKa!. Una barbaridad.

Repito que no soy lego en derecho pero he leído la definición de la regla anglosajona por piratería, y destaca el ánimo de lucro o el fin de obtener ganancias ilícitas. En el sistema anglosajón, en el europeo y el argentino, el autor al ceder sus derechos a otro, pierde cualquier beneficio con relación a esos derechos; por lo que quien defiende a ultranza el perjuicio patrimonial es quien tiene los derechos, no el autor. Por lo que entonces, es falsa la afirmación de que con las medidas antipiratería se beneficia a autores, pues éstos ya no tienen derecho alguno sobre los derechos que cedieron.

Lo que prohíben las etiquetas de advertencia, es la difusión, copia o reproducción de material con fines de lucro. Es decir, vender CDs truchos en las plazas. Demuéstrame pues, primero, que hay un lucro indebido en un sitio web como Megaupload o DeAKa! para saber si soy pirata.

Los llamados delitos por recepción o por receptoría, son un alcance legal que criminaliza a quien colabora en la comisión de un delito (por ejemplo, quien compra mercancía robada a sabiendas de que es robada). Aquí debe estar firme que quien recibe la cosa está pleno y conciente de que la cosa es robada o ilegal; pero si no es así, no opera la receptoría.
Los almacenes electrónicos siempre cuentan con la cláusula de deslinde de responsabilidades, haciendo responsable al usuario sobre la licitud del material que almacene haciendo uso del servicio de almacenamiento (valga la redundancia); pues lo que ofrece el almacén es solo eso: un servicio de almacenamiento (vean sino en mi sitio DeAKa! el link “Políticas de uso” al pié de la página. Pero tal vez eso no alcance ni sea legal.

Supongamos que en lugar de ser propietario de un sitio web fuera dueño de un local en mi ciudad y lo alquilo a una persona para montar en ella un negocio de fotocopias. A la vista de la jurisprudencia que sienta el accionar del FBI en el caso Megaupload, ¿ese señor es “pirata” porque puede estar lucrando con “la obra” de otro autor y yo iría preso con él por ser el dueño de ese local?

Aceptar el dicho del es casi como obligar a que los arrendadores de inmuebles supervisen lo que los inquilinos hagan o dejen de hacer; y si la conducta del inquilino es delito, también incurre en delito el arrendador. O sea, todos somos policías.

Algo similar con el caso de Taringa, se les criminaliza por remitir al usuario a sitios de descarga. Eso es precisamente lo que proponen las Ley SOPA, ACTA y PIPA; y nos demuestra además que un tonto es peligroso, pero un tonto con poder es más peligroso (la frase no es mía por eso genial).

Finalmente, si esto prospera, y todo hace parecer que si porque muchos importantes sitios están empezando a autolimitarse (autocensurarse y censurar a sus usuarios), estamos viviendo un momento bisagra en nuestra historia, no solo tecnológica en Internet sino también política, social, de derechos civiles.