El arte de predecir el futuro. La ciencia de interpretar a la gente

El arte de predecir el futuro. La ciencia de interpretar a la gente

El futuro es aquello que está por venir y cuyos acontecimientos desconocemos. Desde los anales de la historia el Hombre sintió gran curiosidad por conocer su futuro y buscó en las formas más variadas esa respuesta.

En 480 antes de Cristo, el gran rey-Dios Jerjes dirige su inmenso ejército persa de 1 millón de hombres hacia la conquista de Grecia. Anoticiado Leónidas, rey de Esparta, diagrama un plan de batalla para contener a Jerjes en el paso de las Termopilas. “En ese corredor estrecho, sus números no significarán nada”, elucubra Leónidas en su mente. “Oleada tras oleada de cada ataque persa se estrellará contra los escudos espartanos. Las pérdidas de Jerjes serán tan grandes sus hombres tan desmoralizados que no tendrá más alternativa que abandonar su campaña.”

Trepando una rocosa montaña llega a la sima para consultarle al Oráculo el resultado de su plan, porque, “Mística de viejos enfermos. Remanentes sin valor del tiempo antes de que Esparta ascendiese de las tinieblas. Remanentes de una tradición sin sentido. Una tradición que ni siquiera Leónidas puede desafiar. Ya que debe respetar la palabra de los éforos. Ésa es la ley. Y ningún espartano, sujeto o ciudadano hombre o mujer, esclavo o rey, está por encima de la ley”.

Los Éforos consultan al Oráculo y ésta hermosa y poseída mujer adolescente decreta que Esparta no debe ir a la guerra durante las Carneas. Tras partir Leónidas de ese encuentro divino, aparece un emisario de Jerjes para ‘recompensar’ a los Éforos por su apoyo encubierto.

En su conversación con los Éforos, el rey Leónidas implora que usen la razón, pedido en vano ya que no será hasta bien entrado el siglo XVIII que el iluminismo empezará a desenmascarar el fraude de estos rituales paganos. Desde entonces la fe y la ciencia han entrado en colisión.

Aún hoy, épocas por demás tecnológicas donde a nadie se le ocurriría hacer una Paparuda para producir la lluvia -porque consultando la App meteorológica en el smartphone descubrimos el día y hora exactos en que llegarán las tormentas-, hay gente que cree más en los instintos naturales o el esoterismo que en la matemática. A ellos, a los que aún dudan y a los pocos que descreen de los resultados de la encuesta de opinión pública que hicimos recientemente desde la consultora M&D, sobre el estado de la ciudad de Viedma y la intención de voto a intendente y gobernador de Río Negro, va dirigido este artículo.

Comprobando la veracidad de las encuestas

Al publicar en twitter los resultados de la encuesta realizada en Viedma por nuestra consultora M&D, una usuaria de dicha red social me escribio cuestionando su metodología (y, obviamente, poniendo en juicio el resultado).

La ciencia crece tanto por la aprobación de los iguales como por la veracidad de sus afirmaciones técnicas -escribe @SergioParra en un interesantísimo artículo del blog xatakaciencia.com donde explica la diferencia entre arte y ciencia-, y cita a Edward O. Wilson de su libro La conquista social de la Tierra:
Las conclusiones serán comprobadas repetidamente, y tienen que demostrarse ciertas. Los datos no pueden ser cuestionables, o las teorías se desmoronan. Los errores descubiertos por otros pueden hacer que una reputación se agoste. El castigo por fraude es nada menos que la muerte (de la reputación, y de la posibilidad de seguir adelante con la carrera)“.

El problema con el que me encontré acá es que nuestra encuesta recién podría ser comprobada o refutada a mediados del año que viene cuando se realicen las elecciones a intendente de Viedma y gobernador de Río Negro… pero para entonces podrían suceder muchas cosas que impidieran tal comprobación o refutación. Por ejemplo, que los personajes medidos hoy en nuestra encuesta no participen de aquella futura elección, es una. Que la señora cuestionadora o algún otro lector de su tuit, se hayan olvidado de mi encuesta, es otra. Y, huelga decirlo, ambas posibilidades atentan contra la credibilidad del trabajo, que intentamos generar en M&D Consultores.

Por eso viene bien aclarar que las encuestas no son películas, son fotografías del momento en que se toman. Y nuestra encuesta refleja este momento de hoy, no el de dentro de un año.

… pero, buscando y buscando fuentes alternativas de comparación con la cual poder contrastar nuestra ‘foto’ de hoy, encontré esta encuesta realizada en el pasado mes de diciembre por una consultora de la ciudad de La Plata, publicada en el diario Noticias de la Costa de la capital rionegrina: http://www.noticiasnet.com.ar/105-noticiasnet/viedma/politica-viedma/43917-encuesta-politica-en-viedma-reinan-los-indecisos que puede servir a los efectos comparativos para medirla con nuestras muestras.

Teniendo en cuesta que la lista de pre-candidatos no coincide en su totalidad, dato fundamental para poder realizar una comparación más fidedigna de los resultados, si pueden apreciarse similitudes en los resultados de las mismas, como por ejemplo que en ambas lidera la intención de voto Martín Soria (FpV) con el 23% en la encuesta platense y 27% en nuestra vernácula. Pedro Pesatti (JSRN) obtuvo 16% en la de AlfaOmega y 14,8% en la nuestra de M&D. Alejandro Palmieri (JSRN) 4% en la encuesta de diciembre y 5,1% en la de abril.
Miguel Pichetto es medido en la encuesta de AlfaOmega pero no figura en nuestra encuesta de M&D. Y al contrario, José Luis Foulkes es medido en la encuesta de M&D y no así en la de AlfaOmega. Al igual que Tortorielo y Genuso.
Odarda y Wisky figuran en ambas. Odarda cae de 9 a 6,8% entre la encuesta de la consultora platence a la encuesta de la consultora viedmense. Mientras que Wisky crece de 8 a 13,8% entre las mismas.

Cambió el escenario povincial entre una encuesta y la otra, se alteraron algunos actores y sin embargo, la obra parece no haber variado en mucho.

Lo mismo puede apreciarse en la comparativa de intención de voto a intendente.

Evelyn Rousiot obtiene el 15% en la encuesta de AlfaOmega en diciembre y 14,5% en la encuesta de M&D en abril.

Juan Manuel Pichetto 11% en la encuesta de la consultora de La Plata, y el mismo 11% en la encuesta de la consultora viedmense.

Pedro Sanchez 3% en la primera encuesta y 2,3% en la segunda.

Podría inferirse que el 17% de Massaccesi (Cambiemos) obtenido en la encuesta platense en diciembre, se desagrega en los 8,8% del propio Massaccesi y el 8% de García Pinasco en la encuesta de la consulta viedmense en abril.

Lo mismo puede inferirse que podría pasar con el 15% de Juntos Somos Río Negro que suman Ayestarán (9%) y Echarren (6%) en la medición de AlfaOmega, contra el 13% que suman todos los representantes de ese partido político medidos en la encuesta de M&D.

… Nada, solo un esfuerzo por demostrar que las matemáticas que usamos los encuestadores de Viedma son las mismas que usan los de afuera. No hay ni arte ni esoterismo en nuestro trabajo, hay ciencia… y como toda ciencia está sometida a la refutación. Y en el fondo de eso se trata nuestro trabajo, no en creernos los dueños de la verdad sino de buscar saber si estamos o no en lo correcto.

En lo personal, ésta es mi sexta experiencia haciendo encuestas y en todas he tenido la gracia de que el grado de error ha sido mínimo. La primera de ellas para la elección a gobernador del año 1995 entre Pablo Verani y Remo Costanzo… pero de ella no les voy a hablar yo, mejor pregúntenle a Ricardo Carlovich y Mario Porretti que fueron testigos del resultado.

@pablogusdiaz (en Twitter y Facebook)