De cables, satélites y soberanía comunicacional

De cables, satélites y soberanía comunicacional

En el anterior artículo, Cómo Internet nos conecta al mundo, te mostré la red de cables submarinos que atraviesan los mares para conectar millones de computadoras en todo el planeta. Pero además de cables submarinos también están los satélites.

 

La red de cables de Fibra Óptica submarina crece y se ramifica a lo largo y ancho de todo el planeta, siendo los tendidos entre Europa y Estado Unidos, de Europa entre sí, y entre Asía Pacífico y Estados Unidos, las mayores conexiones. Tal como se muestra en la siguiente imagen interactiva.

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A nuestro país (Argentina) llegan 3 cables provenientes de Brasil que emergen en Las Toninas, ciudad balnearia del norte de la provincia de Buenos Aires.

Uno de esos cables es el South America-1 (SAm-1) de Telefónica habilitado en marzo de 2001. Con una extensión total de 25 mil kilómetros rodea todo Sudamérica desde el atlántico hasta el pacífico. Nos conecta con la red norteamericana a través del nodo de Boca Ratón en la península de Florida.

El otro es el South American Crossing (SAC)/Latin American Nautilus (LAN) propiedad de Telecom Italia habilitado en septiembre de 2000 con similar recorrido geográfico que el anterior cubriendo una extensión de 20 mil kilómetros. Nos conecta con la red norteamericana a través del nodo de St. Croix en las Islas Virgenes; y con Europa a través del nodo de Fortaleza en Brasil.

El tercer cable es el Atlantis-2. Un tendido de 8.500 kilómetros, propiedad de un consorcio de varias empresas telefónicas mayoritariamente europeas, que nos conecta directamente con el nodo de Lisboa en Portugal.

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Sin lugar a dudas estas 3 conexiones son muy buenas, pero se necesitan muchas más para hacer de nuestro país un verdadera red de interconexiones de banda ancha de alta velocidad. Motivo por el cual la puesta en órbita de la serie de satélites ARSAT-X es una muy buena noticia, pero (siempre hay un pero) el satélite no sustituye al cable, es complementario y ayuda a llegar a esos recónditos lugares donde llegar con los cables es muy difícil y caro, hacen falta muchas más conexiones cableadas submarinas y que nos conecten con otros diferentes nodos del mundo, como por ejemplo con Sudáfrica como hace Brasil a través del cable South Atlantic Express (SAEx) que conecta a Fortaleza (Brasil) con un nodo en Namibia y dos en la República de Sudáfrica.

Solo pensar que en la próxima década el tráfico de datos que hoy tenemos se multiplicará al menos por 5, y que la ‘soberanía comunicacional’ obliga a explorar nuevas alianzas estratégicas con países distintos a los actuales, son motivos más que suficiente para empezar a planear nuevos tendidos, nuevas redes.

@pablogusdiaz (en Twitter)