¿Cuál es la democracia que queremos en esta era de internet?

¿Cuál es la democracia que queremos en esta era de internet?

“El bloqueo a las redes sociales es la quema de libros del siglo XXI y no hace a nadie más fuerte (…). En una época en la que Internet es el foro mundial, la censura es una amenaza para la libertad de expresión de todos”, afirmó el subsecretario para Asuntos Públicos del Departamento de Estado norteamericano, Doug Frantz, respecto de la actitud de censura de Turquía (país aliado a EE.UU) al bloquear la red social Twitter.

“La batalla contra la apertura que representa Internet es una batalla perdida. Los muros que se construyen son escalados y si se elevan más, son rodeados. Twitter es bloqueado y los tuits siguen fluyendo. Youtube se cierra y los vídeos siguen viéndose. Los dirigentes deben aceptar que no tienen el poder de evitar que se produzcan conversaciones. Solo tienen la elección de si participan en ellas” , continuó analizando el funcionario norteamericano.

“Los gobiernos que intentan silenciar a su propio pueblo están inmersos en una batalla perdida de antemano, una receta para lograr un mayor descontento social”, finalizó.

De Venezuela a Turquía ¿el problema es Twitter?

“El sistema político de hoy es el mismo que hace 400 años, pero la sociedad cambió en ese tiempo”, afirma Pía Mancini (@piamancini), una politóloga argentina que propone un espacio donde los ciudadanos pueden encontrarse a imaginar, diseñar e implementar innovaciones en el sistema político que “abran el ancho de banda de la democracia”.

“El sistema político insiste en excluir a los ciudadanos del espacio donde se toman las decisiones, y la respuesta social a eso es esto”, reafirma Pía:

¡Ejemplos de la crisis global de representación!

“Estoy convencido de que la mejora de la democracia pasa por abrir nuestros Gobiernos y Administraciones al escrutinio público, de forma que la ciudadanía pueda participar en la evaluación, definición, diseño y desarrollo de las políticas públicas. Para ello es necesaria la implicación de todos los actores: cargos públicos, funcionarios, ciudadanos y profesionales del sector privado. Debemos cambiar la forma de relacionarnos, favoreciendo la colaboración mutua”, dice David Rey Jordan (@davidrjordan), un técnico en Gobierno Abierto y Gestión Universitaria de la Universidad Pablo de Olavide en Sevilla, España.

En este último año he vuelto a conjugar dos de las cosas que más me gustan en la vida: la informática (mi profesión) y la política (mi pasión) para trabajar en proyectos de gobierno abierto y electrónico colaborando con el actual gobierno rionegrino que conduce el gobernador Alberto Weretilneck (@Weretilneck) y con parte del cuerpo legislativo del Frente para la Victoria en la provincia de Río Negro, descubriendo en mi trajinar que existe un denominador común fundamental en todos los actores políticos con los que trato (tanto del oficialismo como de una parte de la oposición): escuchar al ciudadano.

Entonces, ¿Cómo podemos avanzar en ese camino de conectar al representado con sus representantes?, ¿qué cambios concretos podemos proponernos realizar?

Mi idea está en la conjugación de las dos ideas arriba detalladas por Pía y por David… crear una herramienta digital que, contenida en un marco legal que la sustente, brinde a la ciudadanía toda la información que ella necesita para participar en la toma de decisiones, y recoja  sus opiniones de aval o rechazo, para aportarle al funcionario o legislador, antes de la toma de la decisión final.

Esto se podría hacer fácilmente (y de hecho ofrezco mis conocimientos, habilidades e infraestructura técnica para hacerlo) desarrollando un sitio web donde se vuelquen todos los proyectos legislativos y ejecutivos –documentos en original provistos por sus propios autores- con un dossier explicativo de los mismos -abstract o resumen-, al que los ciudadanos podrían acceder vía web -e incluso aplicaciones en celulares- para leer, analizar y votar favorable o desfavorablemente, fundamentando ese voto con su opinión.

Obviamente este sitio web debería estar enlazado, al menos, a las dos redes sociales más usadas (Facebook y Twitter) desde las cuales el propio usuario (gobernante y ciudadano) se validará para emitir su voto y opinión, compartiendolo en esa red social.

Todas estas opiniones y votos contenidos en el sistema, serían recogidos y analizados, proyecto por proyecto, por alumnos y docentes de las facultades que las universidades nacionales de Río Negro y el Comahue tienen con asiento en Viedma, capital de la provincia, que resumirían en una conclusión final y elevarían a cada comisión legislativa u organismo de gobierno, donde se encuentre en tratamiento el tema en cuestión.

El marco legal que sustente esta parafernalia tecnológica podría ser una ley, decreto o resolución que la valide a manera de “opinión del pueblo”, aunque no necesariamente vinculante.

En definitiva, una especie de instituto como el de las “audiencia pública” o “referéndum”, consagrados en nuestras constituciones nacionales, provinciales y municipales –aunque muy pocas veces utilizados- pero digital, online y más expedito.

En conclusión, a la pregunta del título ¿Cuál es la democracia que queremos en esta era de internet? mi respuesta sería: ¡Democracia Participativa!

Esto, señores gobernantes y amigos seguidores de este humilde blog, es empezar a construir Gobierno y Parlamento Abierto #Politica2.0 #OpenGov

@pablogusdiaz (en Twitter)

 

  • davidrjordan

    Gracias por la mención.

    En relación a lo que comentas sobre una herramienta digital que brinde a la ciudadanía toda la información que ella necesita para participar en la toma de decisiones, y recoja sus opiniones de aval o rechazo, para aportarle al funcionario o legislador, antes de la toma de la decisión final, quizás te resulte interesante echar un vistazo a algunas de las soluciones que he ido conociendo recientemente:

    – Agora Voting (https://agoravoting.com/) a través de la cual el partido político EQUO ha llevado a cabo la experiencia Congreso Transparente (https://congresotransparente.com/)
    – Kuorum (http://www.kuorum.org/) una plataforma que permite a la ciudadanía informarse, votar y medir el impacto de los proyectos legislativos
    – la plataforma “Parlement&Citoyens” que intenta conectar la política y la ciudadanía en Francia (http://edulibre.info/parlement-citoyens-software-libre)
    – el proyecto conceptual finlandés “Ministerio Abierto” (http://www.biginfinland.com/ministerio-abierto-finlandia/)

    Un saludo

  • pablo

    Gracias David por la información. Analizare las plataformas y pronto lo reportaremos aquí. Cordiales saludos!