Cosas que deberías “hacer para ser” más inteligente

Cosas que deberías “hacer para ser” más inteligente

Paulo Freire dijo “Todos nosotros sabemos algo. Todos nosotros ignoramos algo. Por eso, aprendemos siempre.” La gente inteligente aprende siempre. Los demás nada.

Kevin Daum (haz clic aquí para conocer de quien es) se tomó el trabajo de pensar y contarnos cuales son las cosasas que, según él, hace la gente inteligente para aprender siempre, para ser cada vez más inteligentes. Y estas son sus sugerencias:

1. Silencia tu voz interior

Sabes muy bien de lo que estoy hablando. Es esa pequeña voz que te ofrece un comentario cuando estás escuchando a alguien. Es la voz que nos lleva nuestra propia opinión acerca de la información que se nos suministra. Es más fácil prestar atención a la voz interior que a la de la persona que estamos escuchando. Esta voz a menudo te impide escuchar abiertamente la buena información y, a menudo, puede hacer que desconectes y no escuches completamente todo lo que estas recibiendo. Céntrate menos en lo que tu cerebro te dice, y más en el altavoz que estás escuchando. Te sorprenderás de lo que escuchas.

2. Discute contigo mismo

Si no puedes acallar tu voz interior, por lo menos, utilízala como una ventaja. Cada vez que te escuchas a ti mismo contradiciendo a tu interlocutor, para y ten en consideración el otro punto de vista. Sugiere a tu cerebro todas las razones de tu interlocutor, ya que pueden ser correctas y las tuyas no estar en lo cierto. En el mejor de los casos es posible abrirse a la información que te suministra. Si no es así, por lo menos reforzaras tu propio argumento.

3. Actúa como un curioso

Algunas personas son por naturaleza curiosas y otras no lo son. No importa en qué categoría te encuentres pero puedes beneficiarte si te comportas como una persona curiosa. La próxima vez que estés escuchando una información, anota de tres a cinco preguntas pertinentes. Si estás en una conferencia, utiliza Google después para las respuestas. Si estás en una conversación, pídeselas a la otra persona. De cualquier modo, lo más probable es que aprendas más, y la acción de idear preguntas te ayudará a codificar los conceptos en tu cerebro. Siempre y cuando no seas como “un gato”, te beneficiarás de estas acciones de la curiosidad.

4. Encuentra el Kernel de la Verdad

Ningún concepto o teoría viene de la nada. En algún lugar del concepto elaborado que parece un completo “malarkey” hay algún aspecto que se basa en hechos. Incluso si no compras la idea, al menos identifica un poco de la verdad de donde viene. Juega como un detective y construye tu propia extrapolación. Vas a mejorar tus habilidades de deducción e incluso puedes mejorar el concepto más allá de la idea original de tu interlocutor.

5. Concéntrate en el mensaje, no en el mensajero

A menudo la gente excluye el aprendizaje debido a la persona que entrega el material. Ya puede tratarse de un profesor aburrido, de alguien físicamente poco atractivo o de un miembro del partido político opuesto, el comunicador, puede afectar en tu aprendizaje. Incluso los amigos pueden interrumpir el proceso de aprendizaje ya que puede haber demasiada historia y familiaridad al verlos como una autoridad en el tema. Separa el material del proveedor. Haz como si no conocieras a la persona o sus creencias para que puedas escuchar la información de forma objetiva. Para las personas aburridas, centrarse en el consejo dos, tres, o cuatro, como si se tratara de un juego, creando así un entretenimiento.

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