Cambiemos a la Educación

Cambiemos a la Educación

1 de cada 3 jóvenes de quince años está atrasado en la escuela, dice un informe de IDESA publicado el día 30 de julio pasado por el diario Río Negro.

¿Atrasado? Como si el trayecto por la escuela fuera una carrera de autos donde se premia con la copa de la promoción sólo al más rápido.

Pensar la educación en términos de clasificación por años y edades es uno de los grandes errores actuales producto de la obsolescencia del sistema educativo vigente que, entre otras cosas, no contempla el profundo cambio social-económico producido a partir de los años 70 del siglo pasado y acelerado en la última década por la revolución tecnológica.

El otro gran problema viene justamente con la revolución tecnológica y tiene que ver con los cambios culturales de las nuevas generaciones respecto de las anteriores, las motivaciones y deseos.

Respecto del primer problema planteado considero que el error es pensar que por el simple hecho de tener la misma edad 30 chicos en un aula deben aprender lo mismo y al mismo tiempo, como si fueran clones de uno solo y sin respetar las cualidades individuales de cada chico.

Al decir cualidades me refiero a sus inteligencias, intereses y también a su contexto.

No todos los chicos manifiestan en igual forma las mismas inteligencias. Howard Gardner nos enseña que existen las “inteligencias múltiples” , que son siete (7), y que no solamente es inteligente el que escribe sin errores o resuelve una compleja cuenta matemática, sino también el que crea una linda canción o el que pinta un hermoso cuadro o el que logra hacernos llorar con un cuento y también el que por empatía es capaz de vendernos un producto o el emprendedor que es capaz de vislumbrar un negocio.

Y además, los intereses y deseos de los chicos ¿no cuentan para nada?

Entonces ¿por qué no se usan diferentes varas (7 o más) para medir en lugar de una sola, como ahora?

Según Richard Guerverd, el cambio educativo debe estar puesto en hacerles entender a docentes y alumnos que “el valor de la educación está en el camino y no en la meta”. Es decir, en el “proceso de aprendizaje” .

Respecto del segundo problema, comparto con ustedes las siguientes citas:

Uno de los cambios producidos en la sociedad en los últimos 7 años “consiste en la multiplicación de las pantallas en la vida cotidiana de los chicos: a la televisión (que hoy registra un crecimiento en número de aparatos por hogar) se le han sumado las computadoras (no olvidemos que el plan Conectar Igualdad ha contribuido en este sentido a incrementar la disponibilidad de equipos en manos de los docentes y jóvenes) y sobre todo la telefonía celular. Este es el medio de comunicación que más han incorporado los chicos y que ya forma parte de su “entorno natural”, de su “vestimenta” diaria y de sus vínculos con el mundo. Lo que hoy estamos pensando desde la escuela son las formas de incorporar esta tecnología también a los procesos de enseñanza-aprendizaje.
“La gran mayoría de los chicos (nos) dice que al terminar la escuela secundaria seguirá estudiando o estudiando y trabajando. Para toda la sociedad estos datos son una alegría, pero además representan una responsabilidad, ya que desde hace muchos años estamos construyendo un clima de ideas colectivo que tiende, justamente, a mostrarles a los jóvenes que el mundo laboral de hoy requiere cada día más capacitación y que es importante seguir estudiando a lo largo de la vida.”

Alberto Sileoni, Ministro de Educación

Confirmamos “cuando vemos a nuestros hijos y sus amigos: se trata de gente que prefiere estar en contacto con otros durante todos sus tiempos, porque entre el celular y las redes sociales parece no haber tiempos libres de conexión.”

Roxana Cabello. Doctora en Ciencias de la Comunicación Social. Investigadora-docente

“No es difícil imaginar un futuro con adolescentes centrados en sus “teléfonos”, concentrados en sus computadoras pero haciendo “multitasking” y descentrados respecto del entorno comunicativo de la televisión, una tendencia que se dirige hacia una cultura digital nómade y en red.”

Marcelo Urresti . Sociólogo.

Estas citas fueros extraídas del artículo del diario Página 12 “La generación de las conexiones múltiples” donde se presenta la siguiente encuesta, del Ministerio de Educación de la Nación, realizada entre chicos de 11 a 17 años de edad:

A lo cual yo me pregunto y te pregunto ¿por qué no se traslada esa cultura digital a la escuela?

Según el Presidente Raúl Alfonsín, no se hacen las cosas por tres motivos: No saber cómo hacer, no poder hacer porque algo lo impide, o lisa y llanamente, no querer hacer.

Me resisto a creer que la desidia es el motivo por el cual no se aggiorna nuestro sistema educativo. El argumento del no querer quedaría simplemente refutado al ver que en Río Negro se está debatiendo la nueva Ley Orgánica de Educación en Foros que promueven la participación de toda la comunidad.

Ahora bien, atendiendo los planteos efectuados por los señores Roberto Rulli (en APP) y Ernesto Epifanio (en ADN) ¿es necesaria una ley para modificar una práctica pedagógica o esto simplemente se podría lograr actuando sobre la planificación del Programa Educativo Institucional (PEI) de cada establecimiento?

Con esto no quiero decir que no haya que avanzar en la nueva ley, por el contrario, son muchas las cosas que se pueden introducir en ella, lo que quiero decir es que es más posible lograr el cambio pedagógico-didáctico de manera más simple; y dejar la ley para cuestiones más profundas de políticas y derechos.

En cuanto a la imposibilidad de lograr el aggiornamiento educativo incorporando las tecnologías imperantes en la cultura actual a la educación, por no saber cómo hacerlo, les cuento que yo he presentado, al menos en cuatro oportunidades, una propuesta a tal fin. La última vez lo hice al postularme como vocal de los padres y madres al CPE. En ella explico algunas acciones que podrían llevarse a la práctica en forma muy rápida y poco traumática.

(clic aquí para descargar la Propuesta sobre educación de Pablo Díaz )

Y en cuanto a que dicha imposibilidad se debiera al costo económico que ello demande, también he manifestado mi parecer desestimando ese argumento del no poder. Ya que no es cuestión de invertir más dinero, sino de invertir mejor, de asignar mejor los recursos y, fundamentalmente, de apropiarnos de las tecnologías y no depender de factores del mercado.

En resumen, lo que propongo es cambiar el paradigma educativo por uno más propio a los tiempos que corren y a los que vendrán; y privilegiando las necesidades e intereses de los chicos y no tanto la de los mercados ni la de los mayores.

Hacer una escuela más MOTIVADORA, CONTENEDORA, que descubra PASIONES y depierte VOCACIONES; y fundamentalmente que valore más los TALENTOS de cada chico.

¿Y vos, qué opinás?

 

  • El problema es que los cosdimunores olvidamos fe1cilmente todos esos abusos y los perdonamos. Si fue9ramos me1s exigentes y salie9ramos de nuestra zona de confort para penalizarlos es posible que vie9ramos avances en esos campos; mientras permanezcamos pasivos y digamos uff que follf3n ahora, casi casi que quedo donde estoy seguire1n sin evolucionar