Aprendizaje y creación compartido

Aprendizaje y creación compartido

No es nueva mi perorata sobre educación y tecnología, pero me pareció oportuno volver a refrescarla dado la oportunidad que me presenta la nota que el diario Río Negro efectuada a la Doctora Denise Najmanovich.

Denise es Epistemóloga. Doctora por la PUC-San Pablo. Master en Metodología de la Investigación Científica. Bioquímica, Universidad de Buenos Aires (UBA). Profesora a cargo del seminario de Epistemología del Doctorado Interdisciplinario de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Entre Ríos. Profesora Titular de “Epistemología de las Ciencias Sociales” y de “Epistemología de la Psicología Social”, Universidad CAECE, Argentina. Profesora invitada del Doctorado de Educación de la Universidad del Atlántico, Barranquilla, Colombia. Asesora Académica de FUNDARED (Fundación para el Desarrollo y la Promoción de las Redes Sociales). Trabaja en temáticas relacionadas con el enfoque de la complejidad, los nuevos paradigmas, subjetividad y redes.

Puedes saber más de Denise y su obra intelectual visitando su sitio web en Internet: www.denisenajmanovich.com.ar

Aclaro esa historia de vida profesional de la referente porque quien escribe estas líneas siempre lo hizo desde su humilde profesión de informático, técnico en computación y desarrollo de sistemas, con alguna poca experiencia en crear guías de estudios y manuales para capacitación docente en informática educativa. Un verdadero “don nadie” al lado de tan mentada especialista.

Puedes conocer más de mis notas y ruegos, visitando mi sitio web en internet: www.pablogustavodiaz.com

Desde hace años vengo pregonando porque se realice un cambio en las formas de enseñar en las escuelas. Rezo que llevé personalmente al ministerio de educación y a la legislatura de mi provincia, sin haber sido jamás escuchado.

En él denuncio que la escuela es aburrida, está descontextualizada y desmotiva a nuestros niños, producto del cual su resultado devenga en un rotundo fracaso escolar.

Nuestros niños son diferentes a lo que nosotros fuimos cuando niños básicamente porque el mundo es diferente y la sociedad en la que vivimos también. Sin embargo, el sistema educativo es el mismo prácticamente desde que Sarmiento, tomando las enseñanzas de Lancaster, fundará la escuela moderna y universal en argentina, e Yrigoyen la hiciera popular… ¡hace ya mucho tiempo!

Pero como Sarmiento e Yrigoyen “fracasaron” en hacer verdaderamente “universal” el saber, la consigna popular y nacional del momento nos lleva por el camino de hacer la educación “inclusiva”, es decir “universal del verdad”, en términos matemáticos que incluya a todos y a todas los niños y las niñas en edad de aprender y que no quede ninguno fuera de la escuela. Hecho por demás necesario, pero -y acá está el quid de la cuestión- no es suficiente. Hace falta además actualizar los modos de enseñanzas para lograr que todos y todas los estudiantes “aprendan”… Y acá es donde chocamos (yo al menos) con los eruditos pedagogos vernáculos, quienes creen que la cosa pasa por seguir haciendo más de lo mismo. Yo pienso diametralmente opuesto y creo que hay que cambiar.

Respecto a este choque cultural que tengo personalmente con esa gente, la especialista en epistemólogía (rama de la filosofía cuyo objeto de estudio es precisamente “el conocimiento”), Denise Najmanovich, le dice al diario Río Negro: “Los que están muy cómodos o muy beneficiados por su situación de poder, tanto sea académico como profesional en otros paradigmas, no van a estar entusiasmados en las novedades que puedan perturbar su situación. por otra parte, hay mucha gente que viene pensando de otra manera. Siente que los modos de investigación, de producción del conocimiento, de prácticas profesionales, la relación entre los académicos y el mundo en que viven, les resulta cada más restrictiva. Y creen que los problemas que estamos enfrentando, y los desafíos interesantes que tiene la época actual, no pueden ser contenidos dentro de los paradigmas clásicos. Y esa gente se siente muy entusiasmada.”

“En el sistema (educativo), hay mucha resistencia al cambio porque está estructurado desde una perspectiva jerárquica, de control, de transmisión de arriba abajo. Lo que está sucediendo es que el aprendizaje está ocurriendo en otros lugares, no en las instituciones necesariamente.”

Y acá metemos la cuchara… recordarán mis lectores que yo escribí en alguna oportunidad acerca de la necesidad de incorporar Internet y las aulas virtuales al métido de estudio, no cómo una moda googleana sino como una herramienta para competir con el libro de texto, una alternativa a él, donde el estudiante se sumerja en cualquier momento que lo desee a encontrar sus propias respuestas a los problemas que le presente el maestro, y no que repita “mecánicamente” las respuestas que están “marcadas” en el libro.

Además, recordarán quienes hayan leído o participado de mi exposición ante la comisión de educación de la legislatura rionegrina que ahí plantee incorporar la tecnología a la educación junto con los conocimientos y experiencias que los pibes traen de sus casas, incluso invitar a los padres a que participen en el armado del nuevo conocimiento que, coordinado desde la propia escuela, debía construirse con el niño estudiante… y ejemplificaba esto con el papá petrolero que podía dar una clase sobre ese tema en el aula de su hijo…

TICS1-732243Pues Denise dice al respecto que el cambio “no es una cuestión meramente de tecnología. La tecnología es un mediador, y como mediador hace a la estructura de los cambios. No es que hago lo mismo con una tecnología que con otra. Pero la tecnología no es el núcleo del cambio… El núcleo del cambio es que la gente quiere aprender colaborativamente. Y que hay una enorme valorización de ese proceso de trabajo colaborativo. La gran mayoría de las prácticas educativas ya carecen de sentido”.

“Cuando estás hablando de educación eso significa poder ver el escenario educativo en todas sus dimensiones. Por ejemplo, un curso virtual esta abierto 7/24 (todos los días, las veinticuatro horas, uno se conecta a una hora, otro a otra hora). La escuela no; tiene unos horarios, unos lugarcitos, unas obligaciones. Es una estructura paquidérmica. Entonces, intentar cambiar estas modalidades exige hacer transformaciones que los funcionarios muchas veces no quieren o no pueden llevar adelante.”

“Nuestro sistema educativo está hecho ex profeso para que la matemática no la relaciones nunca con las ciencias sociales. Pero tampoco la geografía con la historia. Vos fuiste al colegio, por ejemplo, el año que viste historia europea del período renacentista, es muy probable que hayas visto geografía africana y biología molecular. Y nunca los problemas se presenta como cuando surgieron como problemas, porque estos jamás vienen divididos en disciplinas. La biología por ejemplo. El primero que aplica la matemática a la biología, es un monje, Mendel. Todo el mundo dice: “¿un monje”. Muchas veces enfatizas diciendo un “oscuro monje”. Resulta creíble porque cuando estudiamos historia nos presentaron a los monjes de ese modo. Bueno, el convento del señor Mendel era una potencia económica de producción de flores y plantas, y el señor había estudiado en las mejores universidades con físicos como Doppler (que no se llamaban físicos pero desde nuestra actualidad podemos considerarlos como tales) y Mendel se había imbuido de pensamiento matemático que le había resultado muy útil para pensar la herencia.”

Hoy “no ponemos las cosas en contexto. Porque ese pensamiento matemático, no era un sistema de resolución de problemas abstractos, separados de todo contexto y que después nunca podés volver a darle vida, porque nunca te enteraste cuál era. Porque eran formulas para resolver problemas adecuados al programa de estudio. Cada formulita un problemita. Entonces, esto no quiere decir que quienes amaran la matemática después no pudieran, por gusto, por interés, tanto en lo personal como en un grupo de trabajo, darse cuenta que podían aplicarla para otra cosa. En este sentido, así como llevó varios siglos generar esta fragmentación, es probable que lleve otros varios generar nuevos modos de investigación y enseñanza donde se aproveche todo lo que hemos logrado pero en un entorno diferente. Porque no es que la fragmentación no haya dado nada, dio todo tipo de saberes reales, importantes, valiosos, pero completamente descontextualizados. Y el desafío actual entonces sería cómo reintegrar su complejidad y vitalidad.”

Y respecto al uso de las Redes Sociales en la enseñanza, que motivó hasta un desarrollo propio que hice en el año 2008 bajo el programa e+novo de la Fundació Educativa y presenté al ministerio de educación con el título “WikaWika“, Denise dice: “La red social son todos los modos informales, no institucionalizados, de relación entre la gente desde que el hombre es hombre. Y han existido en todos los períodos históricos porque tiene que ver con todo lo que no está en el organigrama formal de una institución, que es casi todo. Lo que no hace que los organigramas no tengan ningún valor, pero las relaciones entre la gente supera cualquier organigrama de cualquier época. Lo sabe cualquier ser humano, pero no es un saber legitimado en nuestra cultura… Internet es una tecnología extraordinariamente dúctil para contactar abiertamente, por eso, en algún momento iba a emerger de un modo u otro, la posibilidad del intercambio persona a persona y a través de la formación de grupos de afinidad. Pero existió siempre, con otras tecnologías menos poderosas tal vez. Ahora esto se hace mucho más visible”.

Ahora que lo dice una gran especialista guardo la esperanza que mi rezo tenga algún cauce más eficáz a sus propísitos que el que yo mismo pude imprimirle hasta ahora… y si te interesa ver la nota completa que el diario Río Negro hizo a Denise Najmanovich la econtrarás en este link: http://www.rionegro.com.ar/diario/no-se-puede-seguir-aprendiendoensenando-como-lo-hicimos-hasta-ahora-1933296-62202-nota.aspx

@pablogusdiaz (Yo en Twitter)